Claves para ahorrar
Un buen aislamiento es básico para reducir el consumo en calefacción. Pixabay

Aunque llegar a fin de mes es uno de los asuntos que más preocupa a todos los españoles –los de índole económica se encuentran entre los diez problemas principales del país, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)–, no siempre contamos con la información necesaria para reducir aquellos gastos que puedan aliviar la situación económica familiar. Sin embargo, ahorrar en casa es mucho más fácil de lo que parece y tan solo hay que saber cuáles son los gastos fuertes de nuestras facturas, como lo es en invierno la calefacción, y ponerles solución.

Tal y como aseguran desde Gas Natural Fenosa, el 41% de la energía que llega al hogar se consume en calefacción, y de esta somos capaces de perder hasta un 40% por culpa del mal aislamiento de nuestras ventanas. Además, según datos obtenidos de la ‘Guía práctica de la Energía’ del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) –organismo adscrito al Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital–, "por cada metro cuadrado de la superficie de un cristal simple, durante el invierno, se pierde la energía contenida en 12 kilos de gasóleo". ¿El resultado? Una eficiencia pobre en casa, un gasto anual excesivo y un escaso compromiso con el medioambiente.

¿Seguro que mis ventanas no aíslan bien?
Antes de ponerse manos a la obra e instalar nuevas ventanas, es esencial saber si hay fugas de calefacción. Un truco sencillo para detectar posibles corrientes de aire frío es sujetar una vela junto al marco, así, si la llama comienza a oscilar, se habrá localizado el punto donde se producen las infiltraciones de aire y habrá que proceder a aislar las ventanas para mantener la casa caliente y evitar la pérdida de energía (y de dinero extra en las facturas).

Para evitar las corrientes de frío del exterior se pueden seguir varios métodos según la importancia de las infiltraciones, ya que se pueden sellar con silicona, masilla o burletes adhesivos, instalar doble ventana o sustituir el vidrio y la carpintería por otros más eficientes. Además, es recomendable bajar las persianas de noche para ayudar a mantener la temperatura (21º es suficiente para mantener el confort de una vivienda), no ventilar la casa más de diez minutos (tiempo suficiente para renovar el aire) y dejar siempre las persianas subidas por la mañana para aprovechar el calor solar.

¿Cómo se sella una ventana?
El aislamiento térmico de una ventana depende de la calidad del vidrio y del tipo de carpintería del marco, pues el marco ocupa entre el 25% y el 35% de la superficie de la ventana, mientras que el vidrio es su elemento fundamental. Tal y como recomiendan desde el IDIA, uno de los mejores sistemas son los de doble cristal, pues reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor respecto al acristalamiento sencillo y, además, "disminuyen las corrientes de aire, la condensación del agua y la formación de escarcha". La carpintería también es determinante, por eso aconsejan decantarse por los marcos de madera o las de con rotura de puente térmico, las cuales contienen material aislante entre la parte interna y externa del marco.

Una inversión a corto, medio y largo que plazo que, en datos del IDIA, puede llevar a un ahorro por vivienda de 400 euros al año (si se acompaña de suelos y paredes bien aislados), contribuyendo así a una economía familiar más desahogada y saludable y también a la responsabilidad que todos tenemos con el medioambiente.

Mejora el aislamiento de tu hogar