ToteKing
El MC sevillano ToteKing. ELENA BUENAVISTA

Tote King (Sevilla, 1978) ha demostrado que no tiene reparos en hablar de todo y de todos, incluso de sí mismo. En su nuevo disco, Lebron (Sony Music), el MC vuelve al ataque sin perder un ápice de fuerza.

Lebron es un disco clásico de rap en una época de nuevos formatos.
Sí, para mí es un coñazo elegir 15 o 16 temas para un disco. Pero me fijo en los artistas que me gustan (Drake, Kendrick Lamar…) y ellos siempre hacen un álbum. Hacerlo es una pelea.

¿Con su discográfica?
No, peleas con el sello no tengo, me dejan hacer siempre lo que me da la gana. La pelea es conmigo. Cuando llevas tantos discos a la espalda es difícil que te gusten 16 temas tuyos.

En estas letras hay mucho de retrospectiva. ¿Le apetecía echar la vista atrás?
Por las circunstancias de los últimos años he tenido un periodo en el que le he dado vueltas a muchas cosas, como a la impostura, a mi carrera musical o a mi padre, que por desgracia lo perdí recientemente. Estoy contento de haber hecho esto porque lo he canalizado en este disco, es un repaso de cómo estoy y lo que me ha pasado. He sido honesto.

Hasta en dos canciones dice cuál es su peor disco. ¿La madurez fomenta la autocrítica?
Esa autocrítica no viene solo de los años, siempre me ha gustado hacerlo. En 2004, por ejemplo, ya hablaba de mis problemas con la voz, cuando me quedaba afónico después de los conciertos, y me reía de eso. Reírme de mis carencias es un ejercicio muy bueno, y encima más para el rap, que es un mundo muy egocéntrico.

En cuanto a su vertiente de crítica política, hace dos años hablaba de lo ilusionado que estaba, pero ahora se muestra desencantado.
No te voy a esconder que esperaba que este país le diera una oportunidad a Podemos y los votantes han sido como son y no se la han dado. Para mí se ha desinflado todo eso, el momento era cuando era y ya no creo que se pueda. Este país no quiere eso, es imbécil, y he vuelto a estar más desencantado. Pensaba que íbamos a conseguir cosas y los jóvenes se iban a levantar… pero me he dado cuenta, amigo, de que aquí no cambia nada.

En el tema que le dedica a su padre, Mi colega, se puede ver la rabia que siente de que todo siga igual.
Quise reproducir las conversaciones con mi padre. Teníamos siempre un toque irónico, mucho humor negro, y cuando le visitaba nos reíamos del mundo.

A pesar de todo, le viene bien que siga habiendo cosas que criticar para hacer canciones.
Claro [risas]. En realidad soy un tío negativo, me gusta que todo sea un estercolero para poder hablar de ello.

En la canción Ellas hace un alegato feminista. ¿El rap se ha quitado la etiqueta de machista?
Que haya temas así ahora va ligado a que todos reconocemos que hemos hecho y dicho barbaridades. Por buscar una excusa, somos hijos del país, que antes era así. Hace poco hablaban del gag de Martes y 13 de "mi marido me pega". No era culpa suya, eran hijos de su tiempo y el mundo entonces era una basura en el trato a la mujer. Por suerte estamos despertando, aunque todavía hay mucho machista suelto.

Entonces, ¿se arrepiente de haber escrito algunas canciones antiguas?
Desde luego, y además hemos llegado a quitar temas de los conciertos, perdiendo dinero porque la gente las adora. Hemos dicho: "Esto no se canta más". Me da igual que no venga la gente, pero no quiero volver a cantar una canción en la que haya comentarios que rocen lo machista.