Gemma Tarafa y Montserrat Pasarín.
Foto de Gemma Tarafa y Montserrat Pasarín. EUROPA PRESS

Las aplicaciones de citas para móviles facilitan el encontrar a alguien con quien mantener relaciones íntimas y esa es una de las causas, según el Ayuntamiento de Barcelona, por las cuales crecen algunas infecciones de transmisión sexual (ITS) en la ciudad. Así lo ha señalado este lunes la comisionada de Salud, Gemma Tarafa, que afirmó que estas 'apps' "hacen más accesibles los contactos sexuales" y por lo tanto, contribuyen a que aumenten las posibilidades de riesgo.

Lo ha dicho tras anunciar que los casos de gonorrea detectados subieron un 82,3% en la ciudad en 2016 en relación a 2015, al pasar de 588 a 1072, y los de gonorrea, un 41,7%, de 508 a 720, una tendencia al alza que ya apuntó el informe anual de la Agència de Salut Pública presentado el pasado noviembre. Los afectados son, sobre todo, hombres de entre 25 y 39 años que practican sexo con otros hombres.

Otra causa del crecimiento de las detecciones, ha señalado, es un cambio en el decreto de la Generalitat que regula la declaración de estas enfermedades por parte de los laboratorios de microbiología, que antes no tenían la obligación de declararlas y ahora sí. Además, el incremento, generalizado en las grandes ciudades europeas, también se debe, ha dicho, a que se mantienen más relaciones sin métodos anticonceptivos.

"Se trata de enfermedades con tratamiento, por lo que es probable que bajemos un poco la guardia. Con el sida había más miedo", ha señalado, por otro lado, la responsable del Observatori de Salut Pública, Maribel Pasarín, y ha informado de que en contraste con la sífilis y la gonorrea, las infecciones por VIH descendieron un 16,9% en 2016 respecto al año anterior, al pasar de 385 a 320. También bajó el linfogranuloma, con 117 casos en 2016, un 19,9% menos que en 2015 (146).

Para hacer frente a las enfermedades de transmisión sexual, el Ayuntamiento ha aumentado un 42% en dos años los recursos económicos destinados a ello. Así, el año pasado presupuestó 1.189.720 euros, 352.594 más que en 2015.

Una de las acciones que ha llevado a cabo el Consistorio es lanzar mensajes a través de 'apps' de relaciones personales para promover la prueba gratuita del VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Mediante una de estas aplicaciones, Grindr, con un potencial de 130.000 usuarios en el área metropolitana de Barcelona, logró que entre 2016 y 2017 un total de 1.520 personas contestaran una encuesta y que 101 se sometieran a pruebas. Dos fueron positivas en VIH y 19, en sífilis.

Por otro lado, en las escuelas el Ayuntamiento ha aumentado la cobertura del programa de educación sexual Parlem-ne; no et tallis en determinados barrios, que engloban hasta un 43 % de los jóvenes de la ciudad. El pasado curso este llegó a 4.783 estudiantes de cuarto de ESO.

Asimismo, está en marcha el programa SIRIAN, orientado a incrementar el uso de la contracepción. En 2017 los siguieron 1.115 personas, un 33% de hombres y un 67% de mujeres.

Otra de las acciones que se llevan a cabo es la distribución de preservativos por parte de entidades ciudadanas y ONG. En 2016 repartieron 265.000, acompañados de material informativo. Estas asociaciones también se encargan anualmente de 20.000 pruebas rápidas para detectar infecciones de transmisión sexual.

Además, desde hace meses el Consistorio trabaja para que cualquier persona que reciba un diagnóstico de estas enfermedades se haga la prueba del VIH, lo que se consigue en un 60% de los casos.

La Estrategia Compartida de Salud Sexual y Reproductiva es la que define las líneas de actuación en este ámbito en Barcelona.

El ‘chemsex’, otro riesgo

La comisionada de Salud ha apuntado que el 'chemsex', que consiste en tener sexo durante un largo periodo de tiempo con la ayuda de drogas, también contribuye a que crezcan las ITS. Sin embargo, dijo que esta práctica "no es un problema de salud pública", pues se detectan solo unos 200 casos conflictivos anuales.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.