Mujer soldado
Imagen de archivo de una mujer soldado del ejército. GTRES

El Tribunal Militar Central identificó entre 2004 y 2015 un total de 174 denuncias relacionadas con distintos tipos de acoso en las Fuerzas Armadas y dictó por acoso sexual doce sentencias condenatorias, tres absoluciones y dos casos fueron sobreseídos, siendo la mujer la víctima en la mayoría de los casos.

Así lo refleja el estudio específico sobre la situación de las medidas de prevención, formación y apoyo a las víctimas de acoso sexual, laboral y profesional en las Fuerzas Armadas, elaborado por el Observatorio de la Vida Militar, remitido a la presidenta del Congreso.

Se trata del primer estudio que presenta una radiografía de la situación y aporta datos de la jurisdicción militar sobre denuncias relacionadas con el acoso sexual, profesional y por razón de sexo o género en los cuarteles.

El Tribunal Militar Central pudo identificar, entre 2004 a 2015, y referidos a las Fuerzas Armadas, 174 denuncias relacionadas con acoso, de las cuales 110 fueron archivadas, 7 remitidas a la autoridad disciplinaria, 11 resultaron inhibidas a otros órganos y finalmente 46 fueron consideradas de naturaleza penal,

Respecto a los 46 procedimientos penales abiertos, 11 de ellos fueron objeto de sobreseimiento, 13 terminaron con sentencia absolutoria y 22 concluyeron con sentencia condenatoria: 12 por acoso sexual, 1 por acoso por razón de sexo o género y 9 por acoso profesional.

Asimismo en 2015 se iniciaron en el ámbito penal dos procedimientos, en trámite, en los que el presunto acosador fue varón (concretamente suboficiales del Ejército de Tierra) y la presunta acosada mujer (tropa del Ejército de Tierra).

La efectividad del protocolo de actuación

Además, el estudio incluye los primeros datos tras la aprobación del Protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo en las Fuerzas Armadas (noviembre de 2015) que revelan que en 2016 se iniciaron 16 procedimientos.

De ellos, 11 se encuentran en fase de instrucción, habiéndose elevado a sumario los 5 restantes, mientras que en el ámbito disciplinario, de los 6 expedientes iniciados, dos pasaron al ámbito penal y los cuatro restantes se encuentran en trámite. También en la casi totalidad de los casos la víctima es mujer. 

Precisamente, el Observatorio hace una "una valoración positiva" del Protocolo como "primer paso en la acción de las Fuerzas Armadas para hacer frente al acoso", pero advierte que debe ser completado y perfeccionado y mejorar las garantías de las víctimas, así como contemplar medidas de protección de testigos.

Además considera que no trata de forma específica el acoso profesional, no es de aplicación al personal civil que trabaja en el Ministerio de Defensa y no realiza ninguna referencia a la normativa sobre prevención de riesgos laborales, aunque el acoso es una conducta que afecta gravemente a la dignidad de la persona y a su salud.

Las Fuerzas Armadas reconocen el acoso

El estudio afirma que "las Fuerzas Armadas, que forman parte de la sociedad, no son ajenas a las conductas relacionadas con el acoso y han comenzado recientemente a tratarlas".

Entre sus conclusiones, el Observatorio señala que los diferentes tipos de acoso dañan gravemente la imagen de las Fuerzas Armadas, considera que una adecuada comunicación de la información favorece el objetivo de "tolerancia cero" y precisa que desde la entrada en vigor del Protocolo se ha observado un incremento en la sensibilización de la cadena del mando y del resto del personal en lo relacionado con este tema.

Recomienda impulsar la labor de concienciación de los militares, continuar con la implementación de las medidas contempladas en el Protocolo y establecer una política activa del Ministerio de Defensa para transmitir a la sociedad la "tolerancia cero" y particularmente sobre la aplicación de la normativa y el desarrollo de actuaciones para la prevención y protección ante cualquier posible conducta constitutiva de acoso.

Las Fuerzas Armadas cuentan en sus filas con 15.341 mujeres, lo que supone un 12,5 por ciento del total del personal militar, un porcentaje por encima de la media europea, que encabeza Letonia, con el 16,27 por ciento.

El Observatorio de la Vida Militar es un órgano colegiado, asesor y consultivo, adscrito a las Cortes Generales.

Presidido por Víctor Torre de Silva, se concibe como un órgano externo a las Fuerzas Armadas y está compuesto por nueve personas, cuyo nombramiento corresponde al Congreso y al Senado.