Osezno
Ejemplar de oso pardo cantábrico joven. FOP

La Fundación Oso Pardo "celebra" que se haya capturado el miércoles por la tarde al osezno herido que merodeaba por Liébana, aunque ha advertido de que la "tardanza podría dificultar su reincorporación al medio natural".

En un comunicado, este colectivo ha tildado de "éxito" la forma en la que se ha llevado a cabo la captura, con "rapidez y limpieza", según ha reconocido, por la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Cantabria con la colaboración del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente.

No obstante, cree que ello demuestra "que se podía haber actuado de la misma manera ya en el mes de noviembre", cuando se produjeron los primeros avistamientos del animal.

La Consejería de Medio Rural comenta que el operativo de seguimiento con cámaras ha permanecido activo desde noviembre hasta ahora. Por otro lado, la Fundación afirma que al inicio, el dispositivo de captura solo estuvo vigente "por unos días".

"Una acción decidida en aquel momento habría evitado un posible proceso de habituación del animal y la alarma social generada en el pueblo de Cambarco", ha aseverado el colectivo.

La Fundación Oso Pardo ha criticado que, durante todo ese tiempo, más de un mes, se haya "permitido" que el osezno, con sus capacidades físicas mermadas, haya seguido alimentándose en entornos humanos, exponiéndose a accidentes o a ocasionar él mismo algún incidente con personas o animales domésticos. 

"Prioridad": Intentar curar al osezno y que vuelva a la libertad 

Aunque cree que se ha perdido "un tiempo importante", la Fundación defiende que "la prioridad ahora debe ser intentar devolver al osezno al medio natural, siempre y cuando los veterinarios consigan curar la herida de su pata y aconsejen su retorno a la libertad".

Ha opinado que, en el caso de que sea posible, el animal deberá estar radiomarcado para seguir sus movimientos ya que, según afirma, "hay un alto riesgo de que vuelva a acercarse a los pueblos".

Como otra opción, mantiene que si finalmente no fuera posible que el osezno fuera recuperado en su medio, las condiciones de cautividad tendrían que cumplir "las mejores garantías de bienestar animal".

Por otra parte, ha recordado que la Fundación ha solicitado a la Fiscalía de Medio Ambiente que investigue las circunstancias en que el osezno resultó herido por si pudieran derivarse consecuencias legales.