El osezno de Liébana
El osezno de Liébana GOBIERNO DE CANTABRIA

El osezno herido que merodeaba por Liébana y que, tras ser capturado el miércoles por la tarde se encuentra ya en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Villaescusa, donde está siendo tratado de la pata lesionada, se llamará 'Beato'.

Así lo ha anunciado este jueves, en las redes sociales, el Gobierno de Cantabria, que ha elegido este nombre coincidiendo con la celebración del Año Jubilar Lebaniego.

'Beato' fue capturado el miércoles por la tarde cerca de Cambarco (Cabezón de Liébana) al caer en un lazo-trampa colocado por el operativo que estaba en marcha para localizarlo y atraparlo y está en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Villaescusa, donde permanece "estable" y en un "buen" estado de salud pese a su herida en la pata. Pese a ello, es "prematuro" determinar aún sus posibilidades de recuperación para ser devuelto al medio natural.

Así lo han detallado este jueves, en rueda de prensa, el consejero de Medio Rural, Jesús Oria; el director general de Medio Natural, Antonio Lucio, y el jefe de Servicio de Biodiversidad y Conservación de la Naturaleza, Ángel Serdio.

De las primeras pruebas que se le han practicado al animal, de 31,4 kilos, parece tener una rotura en la muñeca y es posible que en el cúbito, pese a lo cual el aspecto de la herida que presenta en la extremidad superior izquierda "no es malo" y parece que la lesión "está evolucionando favorablemente".

"El objetivo final del operativo es intentar recuperar la lesión del oso pero tendrán que ser los veterinarios y profesionales los que determinen la viabilidad de esa curación y por tanto el futuro inmediato del animal", ha resumido Lucio.

Además, cuestionado sobre las causas de la herida de este ejemplar, ha reconocido que aún "no se sabe nada a ciencia cierta" aunque se van a trabajar para intentar determinarlo.

LA CAPTURA Y PRIMERAS CURAS

Por su parte, Serdio ha explicado algunos de los detalles de la captura, que se produjo sobre las 18.00 horas del miércoles, 24 de enero, justo tres horas después de que integrantes del operativo de captura de la Consejería con la colaboración de los tramperos del Ministerio de Agricultura y Pesca y Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) trasladados a Liébana colocaran la trama en un lugar situado a aproximadamente un kilómetro de Cambarco.

El jefe de Conservación de la Naturaleza ha explicado que se decidió colocar la trampa en este lugar al haber apreciado, dentro del seguimiento "diario" del animal que existe desde el 21 de noviembre, al día siguiente del primer avistamiento del animal, que durante 10 o 15 días el osezno tenía "cierta querencia" por este sitio concreto.

La trampa quedó activa a las 15.00 horas y a las 18.05 se recibió el aviso de que algo había caído en la trampa, tras lo que miembros del operativo se acercaron al lugar y comprobaron que se trataba del osezno herido.

Posteriormente, y durante una media hora, el animal fue tratado en el mismo lugar donde fue capturado, donde se le anestesió y se le realizó una primera monitorización de su presión sanguínea, ritmo cardiaco y se comprobó que tenía "correctas" sus constantes vitales, todo ello con el objetivo de que el transporte y los cuidados se prestaran "con las máximas garantías" para el animal.

Cuando se comprobó que el nivel de anestesia estaba estable, el osezno fue trasladado a una nave que la Dirección General del Medio Natural tiene en Tama (Cillorigo de Liébana), donde se estableció una especie de hospital de campaña, en el que se realizó al animal, que seguía anestesiado, unas placas de Rayos X y la toma de muestras de sangre para una analítica.

Además, se le midió y se le realizó una primera cura en la herida de la pata.

Cuando reviertió la anestesia (que le duró al animal unas dos horas), se le trasladó sobre las 22.15 horas al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre que la Consejería tiene en Villaescusa.

Concretamente, el osezno ha sido "el primer habitante", según Serdio, del recinto especial para grandes mamífero que se construyó el año pasado en el Centro.

En este sentido, Serdio ha señalado que gracias a este recinto se "minimiza" las posibilidades el contacto del animal con los cuidadores, "maximizando" sus posibilidades de que el animal pueda volver al medio natural "con garantías".

El animal ha pasado la noche "bien", "estable" pero ahora son los que veterinarios los que deberán ocuparse de curar su lesión y determinar sus posibilidades de curación y de volver a la naturaleza.

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