La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en el pleno.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. EUROPA PRESS

El 'no' del PSC a los presupuestos de Ada Colau obliga a la alcaldesa a aprobar las cuentas por la vía de la cuestión de confianza. El presidente del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha justificado la decisión de su grupo –que hasta hace dos meses era socio de gobierno de Colau– por una «doble claudicación» de alcaldesa, ya que según el líder socialista, el preacuerdo entre el PDeCAT y ERC –que se abstendrán– supone una renuncia a proyectos emblemáticos de Barcelona, como la cobertura del tramo de la Ronda de Dalt y la congelación de las tarifas del transporte público.

Según Jaume Collboni, las concesiones obedecen a intereses políticos «independentistas y no de ciudad».

Tras la negativa del PSC, el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha anunciado que las cuentas ahora inician la vía de la cuestión de confianza para aprobarse: «Tendremos unos Presupuestos como muy tarde a principios del mes de marzo», ha dicho, y ha asegurado que en la propuesta se incluirán las medidas pactadas con el PDeCAT, ERC y el PSC.

Pisarello ha lamentado que los socialistas no permitan aprobar los presupuestos en el pleno de este viernes y ha criticado que el PSC no haya priorizado la ciudad: «El despecho ha podido más que la altura de miras», ha dicho.

En rueda de prensa, Pisarello ha dicho que es legítimo votar en contra de las cuentas, pero ha asegurado que el gesto del PSC sólo se puede atribuir a su "rencor" por su salida del Gobierno municipal después de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

"Es un nuevo 'selfie' del PSC con los partidos de la derecha", ha ironizado el concejal, que ha dicho que el líder de los socialistas en la capital catalana, Jaume Collboni, ha preferido colocarse al lado del PP y Cs.

Pisarello ha expresado que unos Presupuestos pactados hubieran trasladado un mensaje de transversalidad y de que es posible superar la "polarización" en la política catalana, y demostrar que en Barcelona se podía llegar a un acuerdo entre fuerzas catalanistas.

Así, los votos en contra de Cs (5), PP (3), CUP (3) y PSC (4) suman 15 concejales y superan a los 11 de Barcelona en Comú; de nada sirve la abstención de los 9 del PDeCAT, los 5 de ERC y del concejal no adscrito para aprobar las cuentas.

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