La comparecencia ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de la Villa de las Ferias, conforme al procedimiento de la ley de jurado, servirá para tipificar el delito cometido por el conocido vocalista del grupo de música heavy 'Kain', algo que ya en su momento la acusación ejercida por los padres de la víctima ya anticipó que se trataba de un asesinato, al tiempo que permitirá al fiscal, la defensa y al acusador particular solicitar la práctica de distintas diligencias, según informaron a Europa Press fuentes del caso.

Las diligencias del caso se ha visto salpicadas en los últimos días por las cartas entrecruzadas escritas tanto por el propio acusado como por la familia del joven fallecido.

En ellas, el primero imploró el perdón de los perjudicados por su acción mientras que los familiares de José Manuel, cuya portavocía ejerció Ana, una hermana de la víctima, le calificaron de "monstruo sin corazón" y exigieron Justicia y la verdad tanto por parte de 'El Terre' como de sus padres, únicos testigos, junto a la esposa del presunto homicida y novia del fallecido, de lo que ocurrió la noche de autos.

Entre las distintas testificales celebradas hasta el momento, el investigado negó que agrediera a su oponente con ánimo homicida y alegó que perdió los nervios y le acometió con lo primero que encontró sobre la encimera de la cocina para forzarle a que se marchara y evitar así que se llevara a su hijo de 9 años.

El autor del crimen ocurrido en el número 16 de la calle Pozo se produjo cuando la esposa del detenido, Pilar V.V, y el fallecido, ambos compañeros de trabajo en una fundación de metales de Matapozuelos, se personaron en la vivienda de los abuelos paternos para llevarse al menor y 'El Terre', avisado por sus padres, acudió al inmueble para tratar de evitarlo.

Tras la agresión sufrida en el abdomen, la víctima buscó auxilio en un bar cercano, el 'Geli', desde el cual fue posteriormente evacuado en ambulancia hasta el Hospital Comarcal de Medina, sin que nada pudiera hacerse por mantenerle con vida pese a la intervención quirúrgica de urgencia a la que fue sometido.

El estrés que el agresor asegura que padecía debido a las dificultades por las que atravesaba su matrimonio y el consumo de drogas y bebidas estimulantes han sido esgrimidas por su defensor para enmarcar el crimen en un episodio de trastorno mental transitorio, algo que deberá dilucidarse en el correspondiente juicio con jurado popular que celebrará este año la Audiencia de Valladolid.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.