De hecho, Diego y Ana, padres del bebé fallecido, estaban citados este jueves en el Hospital Clínico de Valladolid, donde han sido informados de que alguien se ha saltado el protocolo del hospital y de que no pueden recibir más explicaciones de lo ocurrido. "Nos han dicho que tomemos las medidas que creamos convenientes, que no tienen las cenizas y no hay nada", refieren los padres en la carta de denuncia.

Los hechos se remontan al 10 de enero, cuando Ana L.V.G. ingresó en Urgencias del citado centro para dar a luz. Su marido explica que sobre las 22.30 ó 23.30 horas de ese día recibió la notificación de que su bebé había muerto, sin más explicaciones, hasta que finalmente le indicaron que la niña había llegado asfixiada por el cordón.

"No sabía que hacer, quería ver el cuerpo de mi hija. Volví el viernes 12 de enero con la hoja del certificado de pareja de hecho, pregunté en información que quería ver el cuerpo de mi bebé y los motivos de su fallecimiento", relata el padre de la pequeña, quien tras numerosas vicisitudes e intentos de ver el cuerpo de la niña explica que éste fue finalmente incinerado sin autorización de sus progenitores.

Fuentes de la Asociación El Defensor del Paciente consultadas por Europa Press han indicado su propósito de entrevistarse con los padres de la bebé a fin de conocer los detalles de lo ocurrido y poder ejercer como acusación particular. Por de pronto, el colectivo ha remitido ya a la Fiscalía vallisoletana la carta de denuncia de los afectados para que se abra una investigación de oficio.

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