Reunión de la Mesa del Parlament presidida por Roger Torrent
Una reunión de la Mesa del Parlament presidida por Roger Torrent. EUROPA PRESS

Esquerra Republicana y Junts per Catalunya han expresado este jueves discrepancias sobre la fecha del pleno de investidura del candidato, Carles Puigdemont: los republicanos quieren que sea el martes 30 pero JxCat prefiera el martes miércoles, a las 16 horas.

Lo han expresado en la reunión de grupos de este jueves en el Parlament, donde su presidente, Roger Torrent, se ha comprometido a concretar una fecha este mismo jueves y a diseñar un pleno de "total normalidad", han detallado fuentes parlamentarias.

Es Torrent el que tiene la última palabra para poner fecha al pleno y convocarlo oficialmente, y su apuesta coincide con la de su grupo (ERC), que es que se celebre el martes 30, un día antes de que expire el plazo.

Así, la reunión no ha servido para aclarar el formato que tendrá el pleno ni tampoco cuestiones como la fecha o si se permitirá la delegación del voto a los diputados que están huidos de la justicia española en Bruselas.

Torrent decidirá a lo largo del día la fecha concreta, mientras que el martes 30 se celebrará una reunión de la Junta de Portavoces para fijar el formato del pleno y resolver las posibles peticiones de delegación de voto.

Delegación de voto

La reunión de la Junta de Portavoces del martes 30 de enero será la que debe pronunciarse sobre si permite o no que los diputados encausados voten delegadamente en el pleno -lo han pedido cinco de ellos-.

Puigdemont: "La investidura ideal es la presencial"Un informe de los letrados de la Cámara sostiene que la delegación de voto sería contraria al Reglamento del Parlament, pero los mismos letrados esgrimen que la última decisión la tiene la Mesa, en la que JxCat y ERC tienen mayoría.

Puigdemont había pedido inicialmente poder delegar su voto en la investidura, lo que evidenciaba de antemano que no iba a estar presente físicamente y podía facilitar recursos previos de la oposición: el martes retiró esa solicitud y dejó la puerta abierta a ir al Parlament.

Una de las principales incógnitas que planean sobre la sesión de investidura es si Puigdemont podrá asistir físicamente al salón de plenos: de momento está en Bruselas pero no descarta regresar.

El Gobierno central ya ha avisado de que si regresa será detenido, y de hecho ha incrementado los operativos policiales en las fronteras y los puntos clave del territorio para evitar que pueda llegar al Parlament sin ser interceptado.

Pese a ello, Puigdemont destacó este miércoles desde Bruselas que trabajará para poder estar en el pleno: "Hay muchas posibilidades: La investidura ideal es la investidura presencial".

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