En nota de prensa, la CHT ha indicado que la aparición de espumas en algunos tramos, como el de Toledo "está motivada por diversas causas físico-químicas, en cuya manifestación influyen otras circunstancias como la modificación de las condiciones hidráulicas y de flujo de la corriente provocadas sometidos al arranque y parada de sus turbinas".

Ha defendido que esas turbinas "motivan que las aguas circulen preferentemente a través de éstas o bien por sus aliviaderos laterales, lo que propicia el batido y oxigenación del caudal y por lo tanto, la creación de espumas".

Dicho esto, el organismo de cuenca ha defendido que "con objeto de velar por el cumplimiento de la legislación española y la normativa comunitaria en materia de aguas", realiza un "continuo y sistemático" análisis y toma muestras a través de la Red de Control del Estado de las Masas de Aguas Superficiales (CEMAS), que incluye el tramo del río Tajo a su paso por Toledo y que se publican periódicamente en su página web a través de CEMAS.

"Gracias a los esfuerzos de las distintas Administraciones y a las inversiones realizadas por éstas en materia de depuración de las aguas residuales que vierten al dominio público hidráulico, -esfuerzo que deberá mantenerse en el tiempo y ampliarse-, el estado del río a su paso por Toledo viene experimentando una continua mejora durante los últimos años, tal y como puede apreciarse a través de la evolución de determinados parámetros, amonio y fosfatos", ha garantizado.

La CHT ha concluido admitiendo que le corresponde el ejercicio de las funciones de inspección y control de todos los vertidos que se hacen al dominio público hidráulico con objeto de que, "con la colaboración de todas las Administraciones y particulares, pueda alcanzarse el objetivo del Buen Estado del río Tajo a su paso por Toledo (2027), establecido en el vigente Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Tajo".

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