El rey Felipe VI ha animado este miércoles a los asistentes al Foro de Davos a invertir en una España competitiva que cumple la ley e instó a resolver las disputas políticas en Cataluña con el máximo respeto a la Constitución, que no es un "objeto decorativo", sino el "pilar clave de la convivencia democrática".

En su intervención ante el plenario del Foro de Davos, que reúne en su 48 edición a unos 3.000 participantes, entre ellos 70 jefes de Estado y de Gobierno, el monarca subrayó que la "reciente crisis" en Cataluña ofrece como lección para todas las democracias del mundo la necesidad de preservar el imperio de la ley como piedra angular de la propia democracia y de respetar el pluralismo político.

Cataluña es una parte fundamental del alma de España y de su identidad diversaFrente al "intento de socavar" en Cataluña "las reglas básicas" del sistema democrático, Felipe VI advirtió de que la soberanía nacional pertenece "a todos los ciudadanos" y de que el bienestar y el progreso no se lograrán con "aislamiento o división", tras recalcar que la Constitución es "la expresión misma de la voluntad" de los españoles y "merece el máximo respeto" de todos ellos.

Además, ha aprovechado para dejar claro que Cataluña es "verdaderamente una parte fundamental del alma de España" y de su "identidad diversa". España, ha destacado Felipe VI, es un país que cumple la ley, donde "prevalece la seguridad jurídica y por lo tanto la Constitución y las leyes son efectivamente aplicadas".

El jefe de Estado ha recordado que este año se celebra el 40 aniversario de la Constitución española, lo que ha considerado una "oportunidad perfecta" para reivindicar la "importancia duradera del espíritu de entendimiento y solidaridad" que permitió a España "embarcarse en un camino de paz, libertad y prosperidad" como nunca antes en su historia.

Felipe VI ha empezado su discurso dejando claro que su intención era despejar posibles dudas sobre el hecho de que España es "un gran país" y ha hecho hincapié en la recuperación económica tras una crisis que tuvo "consecuencias dolorosas" para los españoles. "España tiene ahora una economía muy competitiva y representa una oportunidad de inversión sobresaliente", ha recalcado. "pese a ser un motivo de preocupación en la UE hace muy pocos años, hoy España lidera el crecimiento y está haciendo una contribución positiva a la consolidación y el fortalecimiento de la UE".