Càritas Diocesana de Barcelona exige condiciones decentes ante la precariedad laboral que existe en Cataluña actualmente. En la presentación del informe Vidas Precárias. Cuando la precariedad laboral lo invade todo, llevada a cabo este miércoles, la organización ha querido poner sobre la mesa la necesidad de un trabajo decente, con oportunidades de acceso, ocupación productiva, seguridad, integración social y igualdad de trato y oportunidades.

La entidad ha puesto especial énfasis en destacar que, a pesar de los indicios de salida de la crisis, de todas las personas trabajadoras que atienden en Càritas Diocesana de Barcelona son pobres, y representan el 16% de las personas en edad laboral que acompaña la entidad. De hecho se calcula, según fuentes oficiales del 2016, que el 12% de los trabajadores de Cataluña son trabajadores pobres, y por lo tanto tienen un salario inferior a 837 euros al mes.

El director de Càritas Diocesana de Barcelona, Salvador Busquets, ha querido destacar la gravedad de la situación, remarcando el aumento de los contratos de muy poca duración, de los temporales y los precarios y a la vez ha propuesto mejorar los salarios mínimos subiéndolos hasta los 1.000 euros mensuales y 14 pagas.

La responsable del programa de análisis social y incidencia de Càritas de Barcelona, Miriam Feu, ha cargado contra "la inestabilidad, la inmediatez, la inseguridad, la fugacidad y la falta de protección del mercado laboral actual" y ha subrayado la necessitad de "poner cara a la cruz de la precariedad" ya que esta situación "afecta a todas las capas de la sociedad".

Ante la situación, Càritas propone garantizar los ingresos mínimos, establecer umbrales base de condiciones de trabajo en los servicios de ocupación públicos, reformar las prestaciones y romper el círculo que vincula el trabajo y la residencia legal.

Por 2,5 euros la hora

Clara Penagos tiene 55 años y proviene de Bogotá (Colombia). Lleva mas de un año buscando trabajo. "Creo que es debido a mi edad y a que no he encontrado a una persona que me de esta gran oportunidad. Mantengo a mi familia, que reside en Colombia, muy aislada de mi vida personal. Siempre les digo que estoy bien por ellos". Penagos exige al gobierno catalán y el español que "miren con lupa cóomo sobrevivimos los desafortunados porque nadie lo hace y nadie lo ve, que es lo mas doloroso".

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