Desaparecidos
Paco Lobarón y Silvia Intxaurrondo en el espacio 'Desaparecidos'. LA 1

Hace 25 años cuando un ser querido desaparecía, además de los canales convencionales había una esperanza extra:  Paco Lobatón y ¿Quién sabe dónde? Aquel espacio de Televisión Española contaba con la colaboración ciudadana para encontrar a la gente y lo hacían en un 70% de los casos. Tras cinco años en antena el programa dejó de emitirse.

La realidad de las desapariciones cayó entonces en una suerte de olvido y aunque siempre hubo quien se ocupara en pelear contra esa realidad, ahora ese ese abandono se ha roto por dos motivos. Por un lado, por el informe del Ministerio del Interior que revelaba las 121.118 denuncias por desapariciones de personas hechas en los últimos seis años y las 4.164 casos que siguen siendo búsquedas activas o lo que es lo mismo, casos sin resolver.

Por otro lado están el empeño y la tenacidad del periodista Paco Lobatón y su resolución a llevar de nuevo a primera línea el problema de las desapariciones, siendo, como es, presidente de la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas QSD Global.

Lobatón regresa con el programa Desaparecidos (La 1, hoy a las 22.40 h), un programa de investigación y de servicio público que tratará de localizar a personas cuyas familias las buscan desesperadamente, ya sean desapariciones no resueltas en España, desapariciones de ciudadanos españoles en otros lugares del mundo o difusión de historias de bebés robados y búsquedas biológicas.

Paco Lobatón dirige esta vez el programa, una "renovación profunda" de aquel mítico ¿Quién sabe dónde?, al frente del cual se pone la periodista Silvia Intxaurrondo, "una garantía" de profesionalidad, según el propio Lobatón, que tendrá una pequeña aparición en cada programa.

Para las familias 'Desaparecidos' es una esperanza muy grande Éste es un formato cuya factura "afecta psicológicamente" a quienes lo llevan a cabo, según explica Lobatón, porque "no puedes permanecer indiferente, aunque te dotas de recursos para que lo que te afecte personalmente no llegue a invadirte en lo profesional".

"Para las familias Desaparecidos es una esperanza muy grande. A veces las búsquedas se atascan, se enquistan y cualquier vía que sirva para dar visibilidad a la persona desaparecida, a tu padre, a tu hermano, a tu hijo es una oportunidad muy grande", explica Intxaurrondo.

En su afán de localizar personas Desaparecidos sólo tiene dos mandamientos: "Que no se le añada sufrimiento a la familia y no interferir en ningún caso en un trabajo de investigación policial". De hecho, según revela Lobatón, ha llegado a ocurrir que la Fiscalía "nos pida que no difundiéramos de momento un determinado caso. Y hemos acordado hacerlo así".

Desaparecidos espera por un lado una respuesta solidaria de los ciudadanos y por otro, "una respuesta efectiva de la Administración, que es responsable de la seguridad de las personas" y con quien se mantienen en constante comunicación.

"Confío en que los ciudadanos, nuestros espectadores, colaboren", dice con énfasis la presentadora, que avanza que van a presentar "una aplicación de desaparecidos que cuando te la bajas al móvil puedes identificar las búsquedas que hay en tu zona, con la información, los rasgos... cualquier pista puede ayudar a salvar una vida, no es una exageración".

Mismo afán, distintos medios

¿Quién sabe dónde? llegó a tener una media de audiencia de ocho millones de espectadores y hasta diez millones en algunas emisiones. Ahora esas cifras son impensables, pero "a cambio tenemos los nuevos recursos", como son las redes sociales y una aplicación para el móvil que permitirá ver qué búsquedas hay en la zona del usuario y que este envíe información al programa.