El consejero de Empleo, Universidades y Empresa, Juan Hernández
El consejero de Empleo, Universidades y Empresa, Juan Hernández GOBIERNO REGIONAL

El consejero de Empleo, Universidades y Empresa, Juan Hernández, ha reconocido que el destino de la Presidencia de Cataluña y el hecho de que recaiga en el bloque independentista o constitucionalista va a afectar mucho a la economía española y, por consiguiente, de la Región de Murcia, por lo que ha apelado a la "responsabilidad" de los partidos políticos y del conjunto de los ciudadanos.

En una entrevista concedida a Europa Press y al ser preguntado por la incertidumbre existente en torno a la Presidencia de Cataluña, Hernández ha reconocido que su cambio de manos al bloque constitucionalista

"cambiaría radicalmente" el panorama, "porque lo que ha demostrado la aplicación del artículo 155 es que la confianza económica y empresarial ha vuelto a estabilizarse", según confirman las últimas estadísticas.

Por tanto, un cambio de manos en el Gobierno de Cataluña lanzaría un mensaje de "confianza y normalidad", ya que "el experimento tan irresponsable fuera del Estado de Derecho sólo genera incertidumbre y romper los modelos de convivencia".

Respecto al efecto que puede tener esto en la economía murciana, ha recordado que Cataluña representa el 20% del PIB español, y su caída afectaría a toda la economía nacional. "Nos vamos a ver muy afectados porque los principales socios económicos y comerciales de la Región están dentro de España", ha advertido.

En este sentido, ha hecho un llamamiento a que los partidos políticos "actúen con responsabilidad", algo que ha hecho extensivo a los ciudadanos, que "saben qué consecuencias políticas, económicas y sociales acarrea respaldar a grupos políticos independentistas: van a empobrecer a las siguientes generaciones y van a meter a Cataluña en el vagón de cola".

IMPUESTOS

Por otro lado, Hernández se ha referido al efecto que tendrá la bonificación al 99 por ciento del Impuesto de Sucesiones y Donaciones aplicado por el Gobierno regional, y que según sus previsiones estimulará el ahorro y la inversión en familias y empresas, "con lo que tendremos una economía mucho más competitiva".

Hernández ha desmentido que esta bonificación beneficie solo a ricos y empresarios, ya que entre 14.000 y 16.000 personas declaran este impuesto al año. "No hay tantas empresas ni ricos que transmitan su patrimonio entre generaciones anualmente", ha aclarado el consejero, quien ha señalado que la bonificación beneficia "al conjunto de la clase media y a la gente común" que es la que transmite la primera o segunda vivienda de padres a hijos.

El impuesto de Sucesiones y Donaciones "penaliza a las familias que han ido ahorrando y van a transmitir un bien a sus hijos o a las empresas que han ido reinvirtiendo beneficios para ganar tamaño y competitividad", según Hernández. En concreto, este impuesto representa un "hachazo fiscal" a estas familias y empresas, por lo que "desincentiva el ahorro y, sin ahorro, no hay inversión".

"Vamos a tener empresas más grandes porque no van a tener miedo de la amenaza a que, conforme sea más grande la empresa, le van a pegar un hachazo mayor", según Hernández, quien cree que va a incentivar mediante la inversión y va a reducir el número de personas que renuncian a una herencia.

EFECTO DE LA REBAJA DEL IRPF

Por otro lado, Hernández ha considerado que también hay "margen" para bajar el tramo autonómico del IRPF, una medida anunciada por el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras. Y es que se han detectado "ciertas deficiencias" en este impuesto en la Región, con tramos que "igual no están bien equilibrados, sobre todo, para la clase media".

A este respecto, el consejero ha puesto en valor que, desde 2015 a finales del 2017, "se ha hecho un esfuerzo muy importante en modernización a través de las leyes de simplificación la economía regional, con el fin de estimular el crecimiento y crear empleo, sobre todo, para los colectivos más vulnerables".

"Eso ha generado más ingresos que, además, con el ahorro del gasto público ha permitido extender la sociedad del bienestar, en materias como la Renta Básica de Inserción, la Ley de Dependencia o plazas para mayores", tal y como ha señalado el consejero.

Sin embargo, cree que "ha llegado el momento en el que esa recuperación se extienda también a la clase media, que es la inmensa mayoría de la gente", y el IRPF es, precisamente, "uno de los que más influye en ese sector de la población".

En definitiva, esta bajada del IRPF "intentará recuperar la situación de seguridad y que las clases medias no tengan miedo a perder el empleo, o que recuperen la ilusión porque están tranquilos y pueden llegar a fin de mes".

En cuanto al margen de maniobra para bajar el IRPF, Hernández ha recordado que se lleva ya bastante tiempo trabajando en la reforma del sistema de financiación autonómica, cuya configuración actual convierte a Murcia y Valencia en las comunidades "peor tratadas". Así pues, estima que el nuevo modelo aportará "alguna mejora", y el periodo "razonable" para su aprobación sería 2018.

Hernández también se ha referido a las declaraciones del Colegio Oficial de Economistas de la Región, que pide que se analice el impacto de la bajada del impuesto en las cuentas regionales y, concretamente, en el déficit de la Comunidad.

En este sentido, Hernández ha reconocido que el proceso de descenso del déficit es menor que en otras comunidades, pero recuerda que "estábamos peor financiados". Asimismo, la Comunidad de Murcia no contaba hasta ahora con infraestructuras como el aeropuerto o autovías, que en provincias vecinas como Alicante "están desde los años 60".

"Lo que no se puede pedir a la Región es que bajemos más que nadie el déficit, que nos transfieran menos dinero de financiación del Estado que al resto de comunidades y que, por tanto, estemos financiando el aeropuerto de Alicante pero los demás no financien el de Murcia", ha aseverado.

En este sentido, ha afirmado que el Gobierno regional "no está dispuesto a abandonar a los ciudadanos de la Región con el fin de controlar el déficit, y va a ser reivindicativo en Madrid".

"Controlaremos el déficit en las mismas condiciones que los demás, con las mismas condiciones de crecimiento económico, y eso implica que haya inversiones en infraestructuras, una mejora del sistema de financiación y de implementación de medidas de estímulo", ha aseverado.

Si se dan estos factores, "que se tienen que dar de forma irremediable, evidentemente, hay margen para bajar el tramo autonómico del IRPF", ha señalado. Además, ha puntualizado que si esta reforma se aprueba para 2019, el impacto en las cuentas públicas de la Región llega dos años después, de forma que este descenso se notaría en 2021.

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