Trump
El presidente de EE UU, Donald Trump. EFE

El Gobierno de EE UU suspendió este lunes docenas de leyes y normas ambientales para construir en el estado de Nuevo México un tramo del muro propuesto por el presidente, Donald Trump, en la frontera.

"Es necesario levantar ciertas leyes, normas y otros requisitos legales para asegurar la construcción expedita de barreras y carreteras", dijo la secretaria de Seguridad Nacional, Kirsten Nielsen, en una orden.

La suspensión de leyes ambientales servirá para sustituir la actual valla por un tipo de muro en un sector de 20 millas (32 kilómetros) alrededor del Puente Internacional Santa Teresa.

Este paso ubicado en el límite de Nuevo México y Texas se construyó para aligerar el flujo entre las ciudades de El Paso (EE UU) y Ciudad Juárez (México).

Nielsen afirmó que en la zona en cuestión hay "un alto cruce de ilegales", en alusión a los inmigrantes indocumentados.

El grupo ambientalista Centro para la Diversidad Biológica "está considerando" interponer una demanda contra el Gobierno por la suspensión de esas normas y leyes.

Esta organización ya demandó al Ejecutivo el año pasado cuando suspendió las normas para construir un tramo del muro en la zona de San Diego (California).

"La suspensión tiene como objetivo permitir la construcción del muro fronterizo sin tener que cumplir con las leyes que protegen el aire limpio, el agua potable, las tierras públicas o la vida silvestre en peligro de extinción", apuntó la organización.

"Gran victoria para los republicanos"

Por otro lado, Trump emplazó a demócratas y republicanos "a la mesa de negociación" para abordar el futuro de los 800.000 jóvenes indocumentados conocidos como dreamers (soñadores) después de que los dos partidos hayan pactado la reapertura de la Administración.

"Gran victoria para los republicanos", dijo el mandatario en Twitter, en referencia a la reapertura este lunes tras 69 horas de cierre parcial administrativo forzado por la falta de fondos desde la medianoche del viernes.

"Lo que quiero ahora es una gran victoria para todos, incluidos republicanos, demócratas y soñadores, pero especialmente para nuestras Fuerzas Militares y la seguridad fronteriza. Deberíamos de ser capaces de lograrlo. ¡Nos vemos en la mesa de negociación!", añadió.

Los demócratas accedieron este lunes a permitir la reapertura del Gobierno al dotarlo con nuevos fondos, pero solo hasta el 8 de febrero. Dieron, de este modo, su brazo a torcer después de que Trump les advirtiese de que no iba a negociar con ellos hasta que desbloquearan la situación.

Los dos partidos tienen ahora un margen de 17 días para llegar a un acuerdo definitivo sobre las cuentas si quieren evitar un nuevo cierre, pero los demócratas han puesto como condición sine qua non la regularización de los 800.000 dreamers.