Recorrido por la exposición 'Please Come Back. ¿El mundo como prisión?'
La exposición 'Please Come Back. ¿El mundo como prisión?' puede verse hasta el próximo 8 de abril en el Institut Valencià d´Art Modern IVAM. 20MINUTOS.ES

"Cuanta más tecnología tenemos, hay menos libertad", así resume el comisario Hou Hanru el contenido de la exposición Please Come Back, ¿el mundo como prisión?, que puede verse hasta el próximo 8 de abril en el Institut Valencià d'Art Modern IVAM.

Esta coproducción con el museo MAXXI de Roma reúne 53 obras de 26 artistas que "reflexionan sobre la prisión como una metáfora del mundo contemporáneo y el mundo contemporáneo como una metáfora de la prisión".

De hecho, el título de la muestra hacer referencia a una obra del colectivo de artistas Claire Fontaine, un trabajo que muestra con luces de neón las palabras please come back como "un concepto de prisión más allá de sus fronteras físicas".

"En esta exposición, el IVAM se sitúa como espacio de debate de las problemáticas actuales como son el mayor control social y el aumento de la vigilancia", dice el director del centro valenciano, José Miguel G. Cortés.

Cuanta más tecnología tenemos, hay menos libertad

La muestra se divide en tres partes. La primera parte, Detrás de los muros, hace referencia "a las paredes físicas en las que el propio ser humano puede estar encarcelado", afirma Hanru. En esta sección puede contemplarse, por ejemplo, la obra CCTV (2011) del artista sudafricano Mikhael Subotzky que a través de las cámaras de vigilancia de la policía de Johannesburgo, muestra una de las muchas maneras en que se puede controlar la sociedad dentro de los espacios cerrados.

La segunda sección Fuera de los muros, alude a la omnipresencia de los sistemas de control y vigilancia que convierten la ciudad, espacios abiertos a priori, en una prisión gigantesca. Por último, Más allá de los muros, se refiere según su comisario "a los muros que vemos y los que no vemos", en alusión al control y las restricciones que se han impuesto tras el 11 de septiembre.

La exposición incluye obras en formato vídeo, esculturas, instalaciones, fotografías y pinturas. Entre los artistas participantes encontramos, por ejemplo, a Zan Yue, detenido durante cuatro años en China y quien a través de un cómic distribuido entre otros presos narraba su día a día en prisión para evadirse de esa terrible situación.

Otros como el hispano-cubano Carlos Garaicoa presenta Las joyas de la corona (2009), joyas de plata que reproducen centros privativos de libertad como la Stasi o Guantánamo; mientras que Rem Koolhaas imagina un área de muros cerrados en los que los ciudadanos se convierten en prisioneros de la arquitectura.