Fachada del Museo Nacional del Prado
Fachada del Museo Nacional del Prado. MUSEO DEL PRADO

El Tribunal de Cuentas ha detectado "infracciones legales" en materia de contratación de personal tanto en el Museo del Prado, como en el Reina Sofía y en el Thyssen-Bornemisza, y así lo recoge en el informe de fiscalización que ha realizado a las tres instituciones, perteneciente a los ejercicios de 2015 y 2016.

En concreto, el documento denuncia "diversas irregularidades" en la remisión de la documentación requerida por el propio tribunal relacionados con los extractos de los expedientes de contratación y de las relaciones de contratos, convenios y encomiendas de gestión (IGC).

En particular, la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza "no ha remitido las certificaciones anuales de contratos, ni la totalidad de la documentación sobre los extractos de expedientes de contratación que se deben remitir, de forma telemática", en cumplimiento con la Ley de Contratos del Sector Público y de la IGC, apunta el órgano que preside Ramón Álvarez de Miranda.

El informe se refiere a la realización de "pagos de facturas expedidas por precios superiores a los contratados en cinco supuestos concretos" en donde, a su juicio, "hay indicios de posibles responsabilidades contables, como la no retención del IRPF pese a que resulta preceptiva". El Tribunal de Cuentas detecta, además, "deficiencias en el contenido de los pliegos".

Por su parte, en el caso de la actividad comercial del Museo del Prado y del Museo Reina Sofía, "no consta que se haya procedido a negociar los términos de la contratación con los respectivos adjudicatarios en los supuestos en que se ha empleado el procedimiento negociado", tal y como prevé la ya mencionada Ley de Contratos del Sector Público.

Pero no son los únicos errores detectados en esta materia. El Tribunal de Cuentas señala al Reina Sofía para denunciar que aceptó "ofertas que no justificaban la solvencia técnica y económica", además de una "aceptación de posibles bajas temerarias sin verificar la viabilidad de la oferta". En cuanto al Prado, el tribunal ve "insuficiencias" en la cuantificación de los precios de licitación de los bienes y servicios adquiridos. Y censura que la galería no acreditara que las adjudicatarias del museo estuvieran al tanto de sus pagos a la Seguridad Social.

Cuestiona la compra de varias obras

Del mismo modo, el órgano fiscalizador ha cuestionado la adquisición por parte del Prado y del Reina Sofía de varias obras sin que, a su juicio, se realizaran los "estudios previos" de tasación independiente que, a su juicio, son necesarios para constatar que el montante exigido por el vendedor.

En este sentido, critica la compra por parte del Prado del cuadro de Fra Angelico La virgen de la Granada, por 18 millones de euros, que, según apunta, era un precio establecido de forma "unilateral por la fundación propietaria de la obra", sin "una tasación profesional independiente ajena a intereses comerciales". Así, señala que en los informes entregados por la pinacoteca, "no consta que haya tenido lugar una negociación que hubiese abierto la posibilidad de obtener una bajada del precio".

En el caso del Reina Sofía, se le cuestiona que en su documentación sobre compra de patrimonio "no consta la existencia de una tasación de las obras" adquiridas "por una cantidad ajena e independiente del vendedor". Además, asegura que no se ha justificado "la naturaleza y extensión de las necesidades a satisfacer con este tipo de operaciones".