La concejal de Patrimonio Histórico, Yolanda Moliné, explicó en una nota que la decisión de la Junta supone un paso más en la política municipal de defensa, conservación y rehabilitación de los bienes patrimoniales, "entendida siempre desde la participación con los agentes sociales".

Moliné explicó que el documento será sometido próximamente al Pleno municipal para su aprobación inicial y luego a un período de exposición pública, al objeto de recabar alegaciones y sugerencias de instituciones y particulares.

"Con estas medidas, el grupo de gobierno sigue dando respuesta a su compromiso con el patrimonio histórico y artístico de Santa Cruz a diferentes niveles", indicó la concejal, quien recordó las actuaciones en marcha en materia de rehabilitación.

Entre ellas, se encuentran -en distintas fases de tramitación administrativa- el cementerio de San Rafael y San Roque, las casas Mascareño y Siliuto, el edificio municipal de la plaza Ireneo González; el Templo Masónico, el parque Viera y Clavijo, la Casa de Carta o la Plaza de Los Patos, proyecto de rehabilitación ha sido elegido en la convocatoria del 1,5% cultural del Ministerio de Fomento.

El Consejo no ostenta facultades resolutorias y sus funciones serán de carácter enunciativo y no limitativo, y asesorará al Ayuntamiento sobre todas aquellas cuestiones relacionadas con el patrimonio.

También podrá realizar recomendaciones y estudios que permitan su mejor protección y vinculación, además de proponer actividades de divulgación e información de del patrimonio cultural.

UN MUNICIPIO CON IDENTIDAD HISTÓRICA

El órgano estará compuesto por un presidente, a la sazón el alcalde de la ciudad, y por un Pleno de doce vocales, de un perfil técnico en representación de administraciones e instituciones relacionadas con el patrimonio.

La exposición de motivos del reglamento señala que "el municipio de Santa Cruz de Tenerife posee una identidad histórica como pueblo basada en singularidades que la ciudadanía reconoce como propias, conformando aquéllas una idiosincrasia conjunta que la define", y que "dichas cualidades se presentan como un conjunto de elementos y factores que pertenecen y perviven a pesar de los avatares del tiempo".

En ese sentido, recoge que "el Patrimonio Histórico de Santa Cruz de Tenerife, en sus plurales manifestaciones, justifica la presencia e intervención de las administraciones públicas, de las entidades privadas y de los propios ciudadanos en su gestión, protección, desarrollo y revalorización, correspondiéndoles a los ayuntamientos, junto a los demás poderes públicos, velar por la utilización racional de los recursos patrimoniales presentes en su ámbito municipal, así como su protección, mejora, restauración, y, en la medida de los posible, la divulgación y puesta en uso del patrimonio histórico artístico".