Carles Puigdemont
Carles Puigdemont durante su discurso en la Universidad de Copenhague. Ricardo Ramirez / EFE

El president catalán cesado Carles Puigdemont ha abierto un coloquio organizado este lunes por la Universidad de Copenhague (Dinamarca) en una sala repleta de medios informativos internacionales y de estudiantes en el que ha iniciado su discurso en inglés afirmando que “lo que está pasando en Cataluña es tan importante para Europa como el Brexit”.

Puigdemont, además, ha apuntado que en Cataluña se constituirá en breve un Govern porque "es la hora de encontrar una solución política y no penal" para los ciudadanos catalanes, tras acusar al Estado de querer vengarse por lo sucedido.

Al mismo tiempo ha comparado a Cataluña con Dinamarca: “Actualmente el tamaño de los países no es tan importante como antes” y ha enviado un mensaje velado a las autoridades europeas, afirmando que “seguimos siendo europeos pero no podemos cerrar los ojos ante sus fracasos”.

El expresident ha reiterado esta comparativa entre el país escandinavo y Cataluña aludiendo a la construcción de la actual Europa: “Más de la mitad de los estados miembros fueron creados en los últimos cien años gracias a la autodeterminación, y es el momento de que la Unión Europea sea el ejemplo danés”, ha insistido, "Cataluña será la Dinamarca del sur".

Seguimos siendo europeos pero no podemos cerrar los ojos ante sus fracasos”

En su alocución, ha pasado acto seguido a hablar del referéndum ilegal de pasado 1 de octubre en Cataluña en el que, a su parecer, “a pesar de las amenazas y de la violencia indiscriminada, el 38% del censo votó a favor de la independencia”  y, acto seguido, respecto al cese del Govern y de la aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte del Gobierno el pasado 27 de octubre ha afirmado que el hecho de que los líderes de la sociedad civil independentista sigan en la prisión se debe a una “venganza”.

“Todos ellos son presos políticos”, ha confirmado, porque, para Madrid, “no somos más que una provincia”. Ha añadido en este sentido que “a pesar de las amenazas de Madrid formaremos un nuevo gobierno”, finalizando así su primera intervención en este coloquio.

En respuesta a una de las preguntas que le ha lanzado el segundo conferenciante, Puigdemont ha insistido en que el presidente Rajoy le dijo "claramente" que no quería hablar sobre la cuestión catalana. "¿Qué tipo de cesión es posible cuando la otra parte niega una y otra vez la realidad?", ha añadido.

Critica el apoyo de la UE a Rajoy

Para Puigdemont, la UE actúa con "doble rasero" y trata de forma diferente a Estados grandes y pequeños, y les ha pedido que no vean como una crisis potencial el movimiento independentista catalán, y sí como una oportunidad para mostrar que la democracia es más importante que todas las fronteras, y que se pueden resolver los conflictos a través de los votos.

Ha considerado que el apoyo de la Comisión Europea a Rajoy está "desconcertando" a muchos ciudadanos porque, a su juicio, se legitima el uso de la fuerza y las amenazas judiciales contra instituciones políticas catalanas.

Tras instar a la UE a reconocer el derecho de autodeterminación de Cataluña, ha reivindicado el referéndum del 1-O, y ha asegurado que se equivocaron porque pensaron que Europa no permitiría "la violencia y la violación de derechos fundamentales" ejercida por el Estado.

Para Puigdemont, la UE ha sido un éxito a la hora de promover la democracia, prosperidad y bienestar, pero también tiene "fracasos" tales como la gestión de la crisis en Grecia, el conflicto en Ucrania, la acogida de refugiados y en ámbitos como la defensa de los derechos humanos en Cataluña.

Incluso se ha preguntado "qué autoridad moral le queda a Europa cuando tiene conversaciones con gobiernos totalitarios para defender los derechos humanos".

En su opinión, los catalanes se consideran europeos y quieren más integración, pero vinculada con "más democracia y una aplicación uniforme del derecho comunitario a todos los Estados miembros".

"¿Hay suficiente con un 50% de la población para quedarse en España?"

Puigdemont ha mostrado respeto por los catalanes que rechazan la independencia pero ha dicho que, si un 50% de catalanes no basta para que Catalunya tenga Estado, tampoco debería valer para que no lo sea: "¿Hay suficiente con un 50% de la población para quedarse en España?".

Al ser preguntado sobre si su manera de hacer es "provocativa" y genera polarización y dificulta de acuerdo ha afirmado: "No soy provocador, soy periodista. Tengo un estilo de comunicación directa", y ha emplazado a los asistentes a que estudien sus discursos para ver su compromiso con la paz, con la no violencia y con los derechos fundamentales.

Puigdemont ha subrayado también su respeto por "la otra parte de catalanes que no quieren la independencia" y por los valores de la UE, y asegura que Catalunya no quedará fuera de la Unión.

"La única manera de que los catalanes perdieran la ciudadanía europea es que España reconozca la independencia de Catalunya. Cuando lo haga, en ese momento, no antes, estaremos en riesgo de quedarnos fuera de Europa", ha argumentado.

Ha añadido que si se da un reconocimiento de independencia por parte del Estado es porque hay un acuerdo que reconoce unas fronteras, por lo que, si hay acuerdo con España, sería "difícil de entender" que la UE no reconociera a Catalunya como Estado miembro.

Ha lamentado que esa negociación con el Estado no se esté produciendo a día de hoy, por lo que no ha puesto sobre la mesa ninguna cesión a su proyecto para dialogar con el Estado porque "el otro lado no reconoce la dignidad" de Catalunya.

Referéndum en toda España

Como ha sucedido en otras ocasiones, Puigdemont no ha rechazado llegar a plantearse que todos los españoles acaben votando sobre la independencia de Catalunya, pero ha recordado que el Estado no ha hecho en ningún momento esa propuesta: "Podría ser una solución pero no lo ha hecho".

Ha criticado que, pese a las movilizaciones y elecciones de los últimos años en los que se ha demostrado el crecimiento del independentismo, el Estado no ha hecho una propuesta para Catalunya más allá de la judicial.

"¿Cómo puede ser posible que pueda ganar las elecciones con un programa que incluya celebrar un referéndum de independencia y que estas ideas te lleven a ser presidente pero también a prisión?", ha cuestionado, y ha afirmado que supone una contradicción que el Gobierno central tiene que abordar.

Ha afirmado que, cuando lo abordó con Rajoy, éste le dijo: "No quiero hablar"; y Puigdemont considera que en democracia no existe el derecho a no discutir.

Ha explicado que el derecho catalán aprobó el derecho a decidir y que, en caso de que La Vall d'Aran (Lleida) quisiera actuar como nación, la reconocerían porque la reconocen como nación: "No sería un drama porque la manera pasa por el diálogo".

No prevé un "efecto dominó" de una independencia catalana en España y la UE

El candidato de JuntsxCat a presidir la Generalitat ha asegurado que no prevé un "efecto dominó" de una posible independencia de Catalunya en territorios del resto de España, como el País Vasco y Galicia, y de Europa.

Ha argumentado que el País Vasco y Navarra viven una situación diferente porque pueden recaudar sus propios impuestos, a diferencia de Catalunya.
"No es una mala situación, pero por este motivo nuestro proceso no tiene consecuencias directas en otros lugares de España", ha sostenido el también expresidente catalán, convencido de que no pasaría.

Según Puigdemont, si desde Catalunya encuentran la manera de encauzar un diálogo y de llegar a acuerdos, a través de herramientas europeas, harán una Unión Europea "más firme, dispuesta a afrontar las crisis".

También ha dicho que ve ofensivo afirmar que su impulso del proceso soberanista busque la "balcanización de Europa" porque, a su juicio, siempre ha actuado con un espíritu democrático.

Así, ha constatado que gran parte de las familias catalanas son mixtas y hablan más de dos lenguas, y que en ningún caso quiere un Estado catalán en que se hable un solo idioma: "Queremos ser un Estado abierto, pero si intentas hablar catalán en el Congreso no se puede".

Modelo lingüístico

Por ello, ha negado que haya problema alguno por hablar castellano en Catalunya, y ha criticado que partidos como Cs intenten cambiar el modelo lingüístico catalán: "Luchamos por un modelo único, donde todos estudien juntos. Esta es la demostración de que queremos ser un solo pueblo. Si separas a la gente por cuestión de lengua, acabarás balcanizando Catalunya".

Al preguntársele si regresará a Catalunya para ser investido presidente, Puigdemont no ha querido pronunciarse pero sí ha aclarado que este martes hablará y responderá a preguntas sobre actualidad política en una reunión que mantendrá con diputados en el Parlamento danés.

Avalado por Torrent para ser investido president

Carles Puigdemont ha ido a Copenhague (Dinamarca) para participar en un debate político organizado por la universidad, después de que este lunes haya viajado desde Bruselas a la capital danesa. Su viaje y conferencia ha coincidido este lunes con el anuncio por parte del president del Parlament, Roger Torrent (ERC), de proponer al presidente catalán cesado como candidato a ser investido como presidente de la Generalitat.

La actualidad judicial sigue rodeando a Puigdemont porque, también este lunes, el juez Pablo Llarena ha rechazado cursar una orden europea de detención contra el expresident ante Dinamarca, tal y como le ha solicitado esta mañana el fiscal ante el Tribunal Supremo.

Cataluña será la Dinamarca del sur"

La Fiscalía había solicitado este lunes por la mañana cursar una orden de detención europea para Dinamarca, por los delitos de rebelión y/o sedición, contra el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, aunque el juez del Supremo ha desoído la petición.