Tamara Falcó ha dado un golpe de timón a su vida: se ha hecho diseñadora de moda. Pero algunas cosas no cambian. A la hija de Isabel Preysler le sigue preocupando mucho la suerte de Pablo Iglesias y los chicos de Podemos. Y reza por ellos.

Por partes. Tamara Falcó Preysler es ahora diseñadora. Acaba de lanzar su propia firma de ropa: TFP (Tamara Falcó Preysler). Para anunciarlo ha utilizado su cuenta de Instagram. Ha eliminado todas la fotos que alojaba y en su lugar ha colgado una imagen anunciando el lanzamiento de su nueva ocupación.

La hija de Isabel Preysler aparece en esa fotografía sentada en una mesa, con aires de estar trabajando y diseñando. Tras ella cuelgan los vestidos que ha creado y va a empezar a vender online. Al parecer, el precio de cada una de sus creaciones es de unos 300 euros. "Que ganas de enseñaros mi nueva colección que pronto estará disponible #TFP #comingsoon", ha escrito Tamara Falcó junto a la foto.

No es su primer intento de estar en el mundo de la moda. Años ha fue algo así como becaria en el taller de María Rosa Salvador; repitió en Inditex; y después, en la marca The 2nd Skin. Todo por poco tiempo y poca dedicación. Tamara presentará su primera colección en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid a finales de este mes.

Encomendarme a la Virgen me ha ayudado muchísimoPero, como decíamos, aunque Tamara Falcó Preysler inicia nueva vida profesional, sus obsesiones no cambian. En una entrevista para el número de febrero de la revista Marie Claire y de la que ya se han adelantado algunas frases, Tamara Falcó asegura que reza "por él (Pablo Iglesias) y por todos los de Podemos".

No es la primera vez que Tamara Falcó "se ocupa" de Iglesias. Hace menos de un año (en marzo de 2017) la mediática hija de Isabel Peysler publicó un texto reivindicando la emisión de la misa en TVE. Acusaba entonces a Pablo Iglesias de querer quitar de la parrilla la misa de los domingos de La 2. "¡Para que Pablo Iglesias no nos quite la Misa de TVE 2 los domingos, enciende la televisión y sintoniza el canal ahora!", reclamaba entonces.

En Marie Claire, la Falcó Preysler vuelve a encomedarse a la virgen. "Antes vivía en un cierto caos. Creía que debería encontrar la felicidad por encima de todo, pero cada vez que creía alcanzarla, se esfumaba. Encontrar a Dios y encomendarme a la Virgen me ha ayudado muchísimo", asegura.