Rosario Rodríguez
Rosario Rodríguez, mujer de Enrique Abuín, el Chicle. AGENCIA ATLAS

José Enrique Abuín, alias el Chicle, ingresó en prisión coruñesa de Teixeiro el pasado 29 de diciembre, dos días antes de confesar haber matado a Diana Quer en agosto de 2016. Algo después fue trasladado por seguridad a otra cárcel en A Lama, a la que se acercaron el pasado sábado su mujer, Rosario Rodríguez, y la hija menor de ambos, tal y como recoge este domingo El Faro de Vigo.   

Es la primera vez que Rodríguez ve a su marido desde su encarcelamiento; lo hace tras ser desimputada de la causa por el juez de Ribeira, aunque los padres de la joven madrileña asesinada han solicitado que vuelva a ser investigada alegando su posible participación. 

Ambas llegaron al recinto penitenciario alrededor de las tres de la tarde. Según el mismo medio, la visita da respuesta a una llamada telefónica del acusado en la que pedía a su mujer que acudiera al penal. 

A pesar de la presencia de Rodríguez en A Lama, no se ha confirmado su posición de cara al juicio del Chicle; apoyarle supone ponerse en contra del resto de su familia, que ha repudiado públicamente al asesino confeso. 

Mi hijo es un monstruo, un asesino

Antes de la llamada a su mujer, el Chicle intentó contactar con su madre, que le retiró su apoyo tras afirmar que "ni fue ni irá" a verle. "Mi hijo es un monstruo, un asesino", aseguró entre lágrimas días después de que el acusado condujese a la Guardia Civil hasta el cadáver de Diana. 

El Chicle permanece en constante vigilancia en una celda de cristal adaptada después de que se le aplicase el protocolo para evitar su posible suicidio. Por su seguridad, tiene prohibido el contacto con otros presos y no puede salir a los espacios comunes, a pesar de su insistencia en retomar la actividad deportiva.