La basílica Santa María la Mayor, en Roma, luce más bella y más sostenible gracias a un nuevo proyecto de iluminación, que ha sido presentado en sociedad este viernes. El acto de inauguración ha estado presidido por el rey Juan Carlos y la reina Sofía y ha contado con la actuación de la soprano Ainhoa Arteta.

La Fundación Endesa firmó el pasado mes de mayo un acuerdo con el Vaticano para iluminar esta basílica fuertemente vinculada a España desde la época de Carlos V. El objetivo era "ensalzar su excelencia buscando las técnicas más avanzadas de ahorro de energía y optimización de eficiencia", explica la fundación.

Con estas labores de restauración y de adecuación, llevadas a cabo por Enel X, se prevé alcanzar un ahorro de hasta un 80% de potencia y energía, unido a una iluminación artística "de referencia".

Las actuaciones en el templo se han llevado a cabo en distintas estancias: el altar y artesanado del Baldacchino, el Baptisterio, la bóveda y el retablo de la Capilla Paolina, la Capilla Cesi, la Capilla del Crucifijo, la Capilla Sforza, la contra fachada y nave central, la nave y las cruces, la nave lateral, la capilla lateral y la estatua de la Virgen Ave Regina Pacis.

Durante el acto de inauguración, al que han acudido como anfitriones el cardenal Stanislaw Rylko y el cardenal Santos Abril y Castelló, el presidente de Endesa y de su Fundación, Borja Prado, ha subrayado que "hay tres razones que hacen del lugar uno de los más especiales del mundo". "Es el Templo dedicado a la Virgen más importante del mundo. Está bajo protección de la Corona Española desde los tiempos de Carlos I. Y el santo padre, antes y después de cada viaje, viene a rezar aquí. Sólo él. Por eso, es un orgullo y un honor para la Fundación Endesa iluminar esta basílica", ha especificado.

Santa María la Mayor, una de las cuatro basílicas papales de Roma, fue construida a mediados del siglo IV bajo las órdenes del papa Liberio. Situada en la cima del Esquilino, es considerada la más grande de las iglesias dedicadas a la Virgen María en la capital italiana, siendo la única que ha conservado su estructura paleo-cristiana.

En 1953, tras la firma del Concordato entre la Santa Sede y España, se acordó que todos los monarcas españoles fueran proto canónigos honorarios del Cabildo Liberiano de la basílica de Santa María la Mayor.  El rey Juan Carlos I aceptó su nombramiento en 1977.