Antonio García Ferreras Pablo Motos El Hormiguero
Antonio García Ferreras como invitado en el programa de Pablo Motos, 'El Hormiguero' ATRESMEDIA

El incombustible presentador de La Sexta, Antonio García Ferreras, fue el invitado del jueves 18 de enero al programa de Pablo Motos, El Hormiguero.

Ferreras dejó ver su lado más divertido y el más desconocido por la audiencia, acostumbrada a su faceta de riguroso periodista comprometido con la información y la actualidad.

La amplia cobertura del presentador de Al Rojo Vivo, que parece estar en todo momento al pie del cañón y que no descansa en ningún momento, ha desencadenado muchas bromas dentro y fuera de la televisión.

Pablo Motos no ha dejado pasar la ocasión y ha sacado el tema, preguntándole cómo conseguía llevar ese ritmo. "¿Cómo puedes aguantar?", le preguntó el presentador a un Ferreras que confesó que "nunca" desconecta y que es una especie de adicto a la información.

"¿Cuál es entonces tu secreto? Porque me han dicho que es el té", insistía Motos. El director de La Sexta Columna finalmente asumió que es el té lo que le mantiene activo durante tanto tiempo, "porque el whisky es la bebida de la socialización, el café es la bebida de los estudiantes y el té es la bebida de la lucidez", aclaró.

Pablo Motos no se lo creía y pinchó a su entrevistado aún más: "¿Pero té solo? ¿No le echas un poco de Red Bull?". Una pregunta a la que Ferreras acabó confesando que esa bebida la tiene "terminantemente prohibida por Pastor", su mujer.

El "vacile" de sus hijos

La constante imagen de Ferreras en las pantallas de toda España han hecho preguntarse a muchos cómo afecta esta cobertura total del trabajo a su vida personal y, en concreto, al cuidado de sus hijos.

"Hasta ellos me vacilan con el asunto. El otro día salía Évole en un anuncio y mi hijo me miró y me dijo: '¿Ese es nuestro canguro, no?", aseguró el presentador de La Sexta.

Dejando de lado las bromas, Ferreras se puso serio cuando le tocó hablar de su profesión, que requiere "dejarse el alma por la actualidad", explica. "Quienes sí tienen una vida dura son los mineros o los hombres de mar, no nosotros", zanjó.