Según ha informado hoy el instituto armado, los hechos ocurrieron el 1 de enero. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil había establecido un control de alcohol y drogas en la carretera nacional 634, en la localidad de Ontón, cerca de una discoteca, y sobre las 11.20 horas, el conductor de un vehículo no hizo caso de las señales de alto de los agentes y continuó la marcha.

Unos 300 metros después la Guardia Civil tenía instalado otro control, por lo que se advirtió a los agentes de lo sucedido. También le realizaron las preceptivas señales de alto, que volvió a ignorar, pero en esta ocasión circulando entre los agentes, que pudieron haber sido atropellados.

En su trayectoria de huida estaba una de las salidas de la autovía A-8, y el conductor optó por acceder a la misma en sentido contrario a la circulación, con grave riesgo para la integridad de las personas de haberse encontrado con otros vehículos circulando en dirección correcta. Al llegar a la autovía ya se incorporó en la dirección correcta.

La semana pasada los agentes del GIAT consiguieron identificar el vehículo y a su conductor, que ha sido investigado como presunto autor de dos delitos contra la seguridad vial.

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