Según ha informado la Policía Local, sobre las 0,30 horas de este viernes, una patrulla se dirigió a un edificio en la calle Carral, donde un vecino había alertado de un posible episodio de violencia de género porque escuchaba gritos de auxilio de una mujer y ruidos de golpes y objetos.

Una vez en el rellano de la vivienda, los agentes escucharon en el interior que una mujer gritaba y que se rompía una vajilla, por lo que llamaron a la puerta. Un varón les abrió y entonces la mujer les pidió ayuda, ante lo que procedieron a retener e identificar a este individuo.

El hombre reconoció entonces que había discutido con su pareja, pero alegó que no había sucedido "nada más"; mientras que la mujer comunicó por otro lado que, "desde hace varios años", recibe malos tratos de él cuando llega al domicilio en estado de embriaguez.

De hecho, relató que, momentos antes de la llegada de la policía, el hombre había llegado ebrio y habían empezado a discutir hasta que él la agredió, sujetándola por el cuello y tirándole de los pelos. La mujer presentaba el pelo alborotado, la cara enrojecida, arañazos en el cuello y una herida casi cicatrizada en el codo, que dijo haber sufrido en una agresión unos 15 días antes.

Además, el interior de la vivienda se encontraba revuelto y había vajilla fracturada por el suelo. Por todo ello, los agentes procedieron a la detención del varón, que responde a las iniciales M.A.C.G., por un delito de violencia de género.

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