Ana Polvorosa
La actriz madrileña Ana Polvorosa es una de las protagonistas de la serie 'Las chicas del cable'. GTRES

De niña se metían con ella por su cabellera rojiza. Ahora, en cambio, hay mujeres que van a la peluquería pidiendo el tono de Ana Polvorosa (Getafe, Madrid, 1987), actriz a la que conocimos cuando era una adolescente en Javier ya no vive solo, la vimos madurar como 'la Lore' de Aída y asentarse a nivel interpretativo al dar voz a los transgénero en Las chicas del cable.

Precisamente, ese papel le ha valido como nominación a Mejor actriz de reparto en los Premios Feroz, los Globo de Oro en España, que celebran su quinta edición este 22 de enero en Madrid. Polvorosa se medirá con Susana Abaitua (Sé quien eres), Alba Flores (La casa de papel), Cayetana Guillén Cuervo (El Ministerio del Tiempo) y Emma Suárez (La zona).

Quizás suene pretencioso, pero un papel como el de Sara merece ganar, ¿no?
Te agradezco que me lo digas. Sueño con que me lo puedan dar, pero sí que es cierto que tengo a grandes compañeras que compiten conmigo en la misma categoría. El hecho de estar nominada para mí ya supone un reconocimiento al trabajo que hago.

Años 20. Lesbiana que además se cuestiona su propia identidad de género.
Sara no está a gusto en su cuerpo porque se siente hombre. Ya no se trata solo de la sexualidad sino de dar nombre a una persona transgénero. Cada día se debe dar más visibilidad a todo esto porque aún existen muchos prejuicios.

¿Cómose ha preparado a nivel interpretativo este problema que encara su personaje?
A través de Netflix pude contactar en Los Ángeles con un transgénero para conocer de cerca su historia. Cuando interpretas a un personaje te tienes que poner en el lugar de esa persona y empatizar con lo que le sucede. Me parece que es un tema delicado que hay que tratar con mucho cuidado. He intentado hacerlo con todo el respeto y cariño del mundo.

Parece que la respuesta está siendo buena.
Los mensajes que me llegan son positivos. La gente se siente identificada con Sara y les ayuda. Todo esto tiene que ser un camino a seguir para aquellos que viven con miedos e inseguridades. Para gritar a los cuatro vientos cómo se siente un mismo. Un empuje para todos ellos, que vean que no están solos.

Sin embargo, parece que las historias de mujeres o historias en las que las mujeres tienen un mayor peso en la trama pues no interesan.
Eso está cambiando desde hace tiempo y se está cociendo algo. No solo se ve en España, también en el resto del mundo. Veo bastantes proyectos liderados por mujeres con historias sólidas, interesantes y reales. Personajes femeninos que cuentan cómo son las mujeres en su día a día. Aunque tengo 30 años, también me siento muy identificada con esto: nos toca a todas las generaciones.

Se ha convertido en uno de los temas de los que más se habla.
Ahora mismo está en un punto de auge, pero no debe parar. Son cosas que llevan pasando desde hace mucho tiempo y se tiene que seguir luchando.ç

Las chicas del cable

¿Con qué actriz de Hollywood le gustaría trabajar?
Nicole Kidman, Julianne Moore, Cate Blanchet, Jessica Chastain... moriría si me diesen la oportunidad. Y también con otros tantos actores. Tengo muchos referentes.

En la lista ya hay dos pelirrojas.
Tengo debilidad por ellas (risas). Julianne Moore, me fascina.

¿Qué nos puedes adelantar de ese formato de cocina que prepara para Netflix?
Lo ha hecho el canal en Estados Unidos y cada episodio se centra en un plato típico por país.

El de España fue ¿tortilla o paella?
Paella (risas). Se grabó en los estudios de Sony en Hollywood y fue una experiencia muy divertida. Estuvo también Miguel Bosé, probando doce platos de paella cocinados por chef internacionales.

Ah, que la veremos comer, no cocinando.
¡Claro! Yo voy de invitada (risas).

Veo bastantes proyectos liderados por mujeres con historias sólidas, interesantes y reales" ¿Qué más proyectos tiene?
Participo en La Piedad, la segunda película de Eduardo Casanova.

No se va a poner otro ano en la cara, ¿verdad?
No, eso fue el personaje de Samantha para Pieles.

Menos mal que Casanova es muy amigo suyo…
Me hizo un gran favor aunque penséis lo contrario. Fue un gran personaje y una película maravillosa en la que puede dar visibilidad a una parte de la sociedad que se siente totalmente discriminada. Samantha me ha permitido seguir construyéndome como actriz. El mayor regalo que me ha hecho mi mejor amigo.

¿Qué fue lo primero que pensó cuando se vio caracterizada?
Me encantó y me sentí una actriz muy valiente. No hay muchas actrices que, en un momento dado, acepten algo de ese calibre porque conlleva un riesgo. Para mí fue un orgullo.

Veo que su abuela aparece mucho en su Instagram.
Mi abuela es la más grande del mundo: la amo y la adoro. Además, es graciosísima. Para mí es un referente a seguir. Me da mucho juego en las redes sociales por lo divertida que es, pero ella no sabe ni lo que es Instagram (risas).

¿Ha probado a enseñarle los filtros de Snapchat?
Sí, y tengo unos vídeos geniales con ella. Me dice con acento de Jaén: ‘Esto no vayas a sacarlo en ningún lado, niña’ y le respondo: no yaya, no te preocupes, pero luego lo subo (risas). Subo cositas que no la van a perjudicar. Me gusta compartir con la gente la emoción que siento cuando estoy con mi abuela y lo que disfruto con ella.

Y con sus perros también.
Tengo un gato y una perrita… Pero, sí somos una familia canina: mi madre y mi hermana también tienen. Vamos en manada cuando los sacamos a todos a la calle. De hecho, creo que la gente cuando nos ve se piensa que somos paseadores de perros (risas).