Fugas radioactivas en Fukushima
Fotografía tomada el 8 de julio de 2013, que muestra a dos operarios de la central nuclear de Fukushima Daiichi en Okukma (Japón). TEPCO / EFE

La operadora de la accidentada planta nuclear nipona de Fukushima Daiichi introdujo este viernes un brazo telescópico equipado con una cámara en el reactor 2 de la planta, para tratar de analizar su estado de cara a su desmantelamiento.

Esta medida tiene lugar después de una serie de intentos fallidos de evaluar la situación exacta del combustible nuclear fundido dentro del reactor, en los que aparatos similares o robots quedaron inutilizados por diversos problemas técnicos causados por los extremos niveles de radiactividad y no pudieron cumplir su misión.

La operadora, Tokyo Electric Power Company (TEPCO), ha insertado en esta ocasión un tubo articulado de 13 metros por una conducción que desemboca en el fondo de la vasija de presión del reactor, donde se cree que hay posos de combustible nuclear fundido que se filtraron desde el corazón de las instalaciones nucleares.

El brazo telescópico está equipado con una cámara preparada para resistir hasta 1.000 sieverts de radiación y operar durante unas diez horas, según explicó TEPCO en un comunicado.

Una dosis de un solo sievert al día puede causar daños graves en la salud humana y hasta la muerte, por lo que los niveles estimados en ese punto del interior de las instalaciones nucleares imposibilitan el acceso de operarios humanos.

La vasija de contención constituye la segunda capa protectora que rodea a la vasija de presión, donde se almacena el combustible atómico que sufrió una fusión parcial durante la catástrofe nuclear de 2011.

Los reactores 1, 2 y 3 de Fukushima Daiichi sufrieron fusiones parciales de sus núcleos a raíz del desastre que originó el terremoto y el tsunami de marzo de 2011, y conocer el estado exacto de las barras de combustible radiactivo es fundamental para su manejo y retirada.

TEPCO ya introdujo una cámara en el reactor 2 en enero del año pasado, que mostró imágenes del posible combustible gastado aunque no pudo confirmar más detalles de este hallazgo, y posteriormente envió dos robots al interior de las instalaciones que tampoco lograron avanzar en esta tarea por problemas técnicos.