Olga Diego, durante su 'performance'.
Olga Diego ha pintado durante más de 48 horas seguidas durante su obra 'Transcripton'. Spanish Contemporary Art Network / EFE

No es un récord Guiness, ni una apuesta, ni ninguna clase de reto. Es arte, bajo la mirada de Olga Diego, la artista española que se ha encerrado en una galería de Londres para pintar hasta desfallecer, sin parones ni distracciones, con el objetivo de ver hasta dónde es capaz de crear la mente humana.

La artista de Alicante comenzó este martes a la 1, hora española, un proyecto, titulado Transcription, que le ha llevado a estar más de 48 horas seguidas dentro de una habitación pintando todo aquello que se le ocurra, retransmitiéndolo, sin perder detalle, a través de internet.

"El experimento es dibujar sin parar y ver cómo se desarrolla el dibujo desde los primeros momentos, cuando la mente y el cuerpo están más frescos, hasta los instantes finales. Lo interesante es esa evolución y resistir lo que sea posible", explicó.

Olga Diego se ha encerrado en una habitación rectangular de 5,5 metros de largo por 3,3 de ancho en la que solo está ella, una mesa, una silla, un ordenador portátil, varias botellas de agua, una pieza de fruta y materiales de pintura como grafito o acuarelas.

Los dibujos no están pensados, la idea es que todo surja en este ambiente.

Las paredes y el suelo están recubiertas por papel, por lo que sus diseños, que mezclan el blanco y el negro con diferentes colores, se distribuyen por toda la instancia sin una lógica predefinida, mostrando niños bailando, extraterrestres e, incluso, dos huevos fritos en el suelo.

Su inspiración la marca la propia habitación, y es que Diego asegura que no trajo ninguna estructura pensada, sino que todo emana del "ambiente".

"La gente puede ver cómo surgen las ideas y cómo se desarrollan. Los dibujos no están pensados previamente, la idea es que todo surja de este ambiente. Yo no traigo un discurso previo ni unas ideas concretas", señaló.

Todo el proceso creativo de la artista, que continúa pintando, se puede seguir a través de un visionado en vivo en internet mediante su web y YouTube, ya que Olga lleva una cámara en la cabeza mediante la cual emite, a través de un ordenador, todo lo que va dibujando.

A lo largo de su inmersión, Olga Diego come y realiza sus necesidades fisiológicas siempre con lápiz en mano mientras continua dibujando, para que la obra fuera lo más natural posible.

"Físicamente se hace duro y mentalmente también. Llega un momento en el que el cansancio hace que cueste más que salgan las ideas, pero, al mismo tiempo, el experimento trata de entrar en esos tiempos de molestia para ver si la mente puede llegar a territorios a los que normalmente no llega", relató.

Explorar nuevos horizontes

Esta espontaneidad ha provocado que la instancia se haya llenado poco a poco de bocetos y dibujos, en casi todas las ocasiones, desarrollando la figura humana, con personajes fantasiosos y objetos cotidianos completando la exhibición.

La obra se podrá visitar hasta el 17 de febrero de este año en la Scan Project Room de Londres, situada en el barrio de Bethnal Green, al este de la capital británica.

De cara al futuro, Diego señaló que no sabe si otra obra de "resistencia" se volverá a repetir, aunque apuntó que "siempre surgen oportunidades de este tipo".

"Londres es una buena plataforma para este tipo de actividades, podría haber sido en España, en Madrid, por ejemplo, pero me dieron la oportunidad de venir aquí", finalizó Diego.

Esta obra de resistencia es la primera que la artista alicantina realiza, aunque entre sus propuestas rompedoras sobresale el globo aerostático que diseñó mediante plásticos y precintos transparentes durante tres años y con él voló sobre la playa de Carabassí (Alicante).