Muro de separación
 Imagen del muro que divide la frontera entre Tecate (México) y Estados Unidos. Paul Buck / EFE

El jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, ha asegurado este miércoles que México jamás pagará el muro fronterizo con Estados Unidos y ha tachado de "mal informadas" algunas de las promesas realizadas por el presidente, Donald Trump, durante la campaña electoral. Sin embargo, Trump insiste en que la construcción será pagada "directa o indirectamente" por el país vecino.

Las declaraciones de Kelly se anteponen a los comentarios del magnate, que ha asegurado en reiteradas ocasiones que México pagará el muro y no los contribuyentes estadounidenses.

En este sentido, la Casa Blanca ha enviado señales contradictorias sobre la política antiinmigración de la Administración Trump, que anunció en septiembre la derogación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), ideada por la Administración del expresidente Barack Obama para proteger de la deportación a cerca de 800.000 dreamers.

"Puedo confirmar que el jefe de gabinete Kelly dijo que la campaña del presidente no estaba completamente informada sobre el muro que prometía a los votantes", dijo el congresista demócrata Luis Gutiérrez, asistente al encuentro, en un comunicado.

"Kelly continuó diciendo que muchas campañas no están completamente informadas sobre cada política y que la campaña y el Gobierno son dos cosas diferentes y que gobernar es más difícil", añadió Gutiérrez.

Sin cambio de postura

Según el congresista, el jefe de gabinete de la Casa Blanca "se atribuyó el mérito de enseñar al presidente sobre el muro y explicarle que una barrera de hormigón de costa a costa ya no es la concepción de las barreras de seguridad fronteriza que apoya la Casa Blanca".

Los demócratas y los republicanos han advertido en los últimos días que Trump no está expresando claramente lo que quiere como parte de un acuerdo para reemplazar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y reforzar la seguridad a lo largo de la frontera entre México y EE UU.

Sobre el muro, Trump ha expresado a través de su canal favorito, Twitter, que "el muro es el muro, nunca ha cambiado o evolucionado desde el primer día que lo concebí". En un segundo tuit, el presidente, afirma, que la construcción será pagada "directa o indirectamente" por México, ya que tiene un "superávit comercial de 71 millones de dólares con los Estados Unidos" y que los 20 millones que cuesta la construcción son "cacahuetes" en comparación con lo que el país vecino gana gracias al Tratado de Libre Comercio en América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés).

Presencia permanente en Siria

Por otro lado, el secretario de Estado,  que Washington mantendrá de forma indefinida su presencia militar en Siria como parte de su estrategia contra el terrorismo y para evitar que Irán aumente su influencia en el país.

En una intervención en la Universidad de Stanford, Tillerson ha subrayado que el Gobierno "no puede cometer los mismos errores de 2011", en referencia a la decisión del expresidente Barack Obama de retirar a las tropas de Irak.

El EI ya tiene un pie en la tumba

Así, ha indicado que "una salida prematura de Irak permitió a Al Qaeda en Irak sobrevivir y eventualmente convertirse en Estado Islámico", agregando que "fue ese vacío el que permitió a Estado Islámico y otras organizaciones terroristas causar el caos en el país".  

"Dio a Estado Islámico un lugar seguro para planificar ataques contra estadounidenses y nuestros aliados. No podemos permitir que la historia se repita en Siria", ha subrayado.

En este sentido, ha asegurado que "Estado Islámico tiene en estos momentos un pie en la tumba", argumentando que "manteniendo la presencia militar estadounidense hasta la derrota total y absoluta de Estado Islámico, pronto tendrá los dos (pies en la tumba)".