'Brexit'
La bandera del Reino Unido, en el Parlamento británico. NEIL HALL / EFE

El proyecto de ley con el que el Reino Unido materializará su salida de la Unión Europea (UE) recibió este miércoles luz verde en la Cámara de los Comunes y afronta ahora una nueva batalla en la Cámara de los Lores, donde los conservadores euroescépticos no tienen la mayoría.

Por 324 votos a favor y 295 en contra, la Cámara Baja dio el visto bueno a una norma que comenzó a tramitarse en julio y ha puesto evidencia las grietas internas del Partido Conservador de la primera ministra británica, Theresa May, que se ha visto obligada a hacer diversas concesiones a diputados rebeldes de su propia formación.

La Cámara de los Lores, donde laboristas y liberaldemócratas suman más escaños que los tories, volverá a debatir a partir de finales de enero los aspectos más polémicos del texto y podría introducir modificaciones.

El objetivo de la ley es trasponer el cuerpo legal comunitario a la legislación británica, a fin de que los mecanismos del Estado continúen funcionando sin interrupción cuando se produzca el "brexit", previsiblemente el 29 de marzo de 2019.

El pasado diciembre, once diputados conservadores se aliaron con la oposición y forzaron a May a aceptar una enmienda que obligará al Gobierno a someter a votación en el Parlamento el futuro acuerdo al que llegue con Bruselas sobre los términos de salida del bloque comunitario.

El sector más favorable a la UE del Partido Conservador le obligó asimismo a aceptar que la fecha del brexit se podrá modificar en "circunstancias excepcionales", lo que resta posibilidades a que el Reino Unido rompa su relación con el bloque antes de haber firmado un acuerdo.

La debilidad de May

May ha acusado durante la tramitación de la ley la debilidad en la que se encuentra desde que perdió la mayoría absoluta en unas elecciones anticipadas en junio, una derrota que le obliga a apoyarse en los diez diputados del Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte (DUP) para ganar las votaciones en los Comunes.

Algunos de los diputados tories que se rebelaron contra la disciplina de partido en diciembre, como el exfiscal general Dominic Grieve, han expresado que confían en que los Lores introducirán en la ley del brexit ciertas enmiendas que los Comunes no llegaron a aprobar.

Sobre la mesa estarán asuntos polémicos como los poderes que otorga el texto al Ejecutivo para modificar las leyes comunitarias que adoptará el Reino Unido sin someter esos cambios al escrutinio parlamentario.

Debatirán asimismo sobre la posibilidad de incorporar la Convención Europea de Derechos Humanos a la legislación británica y podrían incluso debatir la convocatoria de un segundo referéndum sobre la salida de la Unión Europea.

"Ya me rebelé contra el Gobierno y no deseo provocar mayor agitación haciéndolo otra vez, si lo puedo evitar", dijo Grieve durante el debate en los Comunes, en el que pidió a los Lores que revisen, en particular, la incorporación de la convención de derechos humanos al cuerpo legal británico.