Presentación en Vigo de datos del sector del Metal
Presentación en Vigo de datos del sector del Metal EUROPA PRESS

El sector metalúrgico gallego cerró en el final de 2017 uno de sus mejores ejercicios de los últimos años, con un incremento de facturación de un 11 por ciento (hasta los 13.125 millones de euros) y un aumento del 7% en el número de empleos, hasta alcanzar los 64.000 trabajadores.

Así se recoge en informe de situación del sector presentado este miércoles en Vigo por el secretario general de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), Enrique Mallón, quien ha precisado que, pese a los buenos datos, "no hay que dejarse llevar por la euforia", porque esta cifra aún no ha recuperado los niveles previos a la crisis.

Por áreas de actividad, la automoción, metal-mecánica y transporte ha aumentado el número de trabajadores en un 10 por ciento (18.630 empleos) y su facturación ha crecido un 23 por ciento con respecto a 2016, llegando a los 8.568 millones de euros (aunque sus exportaciones han disminuido un 10,8 por ciento).

En el caso del naval, marítima y energías marinas, los empleos han crecido un 25 por ciento hasta llegar a 10.650 trabajadores, y los niveles de facturación se han situado en 1.960 millones de euros (un 21 por ciento más). En esta área, ha destacado Mallón, los astilleros gallegos se encuentran al 60 por ciento de su capacidad, pero es previsible que su carga aumente a lo largo de 2018, mientras que las empresas auxiliares también han tenido un buen comportamiento, gracias a su estrategia de diversificación.

Finalmente, con respecto a la construcción, el año 2017 se ha cerrado con un crecimiento del 5 por ciento en empleo y, en el mismo porcentaje, en facturación (975 millones); mientras que las cifras del sector aeronáutico y aeroespacial también siguen al alza: un 9 por ciento más de trabajadores (1.200 empleos), y un 6 por ciento más de facturación (127 millones de euros).

TRABAJADORES CUALIFICADOS

Enrique Mallón ha señalado que, no obstante los buenos datos, el metal gallego sigue teniendo retos pendientes y, entre ellos, ha destacado la necesidad de trabajadores cualificados, que ha cifrado en 3.000 operarios (unos 1.500 de ellos para el área de naval).

A ese respecto, ha reclamado financiación pública para que puedan ponerse en marcha de forma urgente planes formativos, y ha avanzado que Asime ya está diseñando un plan de choque para cualificar a unos 1.200 operarios (trabajadores del sector en paro, principalmente).

Para ello, será necesario el apoyo de las administraciones porque, ha advertido, la mayor parte de las empresas no tienen recursos para asumir esa formación, y ha lamentado que, durante los años de crisis, "se sacrificó de manera injusta la formación" por parte de los agentes públicos.

Además, ha apostado por "captar talentos" y atraer a aquellos profesionales cualificados que, en su día y debido a la crisis, se fueron a otros sectores y a otros países, aunque ha admitido la dificultad de convencer a esos operarios de volver a Galicia, con retribuciones inferiores a las que perciben en el extranjero.

Así las cosas, Enrique Mallón ha dado por hecho que, muy posiblemente, las empresas gallegas se verán obligadas a recurrir a otros trabajadores procedentes de países como Rumanía, Brasil, Lituania, etc., como ya están haciendo algunas empresas asentadas en Portugal.

OTROS RETOS

El secretario general de Asime también ha apuntado otros retos que el metal gallego deberá afrontar de la mano de la administración pública: estimular las actividades que sean "tractoras" de la economía, lograr facilidades en la financiación, buscar nuevos nichos de mercado, reducir los costes energéticos, o lograr unos precios de suelo industrial más competitivos.

Además, Mallón ha recalcado la necesidad de atraer inversión extranjera porque el metal lleva "años sin inversiones de relevancia", y ha apostado, bien por implantaciones de firmas nuevas, o bien por la entrada en el capital de empresas que ya existen.

Consulta aquí más noticias de Pontevedra.