Asturias es la comunidad autónoma que tiene más tramos de carretera peligrosos.

Según datos del último informe de Eurorap (2004-2006) recogido por el Real Automóvil Club de España (RACE), el 25% de las carreteras asturianas presentan un índice de riesgo elevado, el porcentaje más alto de todo el país.

El segundo puesto lo ocupa Murcia, con un 20% de carreteras muy peligrosas.

Concretamente, de los 24 tramos del Principado que suponen un riesgo para los conductores, 12 tienen un índice de peligrosidad bajo (50%), seis medio (25%) y otros seis (25%) son considerados como de riesgo medio-alto y alto.

La carretera asturiana más conflictiva vuelve a ser la N-634, con cinco puntos negros que se concentran entre el final de la variantes de Infiesto y el comienzo de la variante de nava, el inicio de esta vía y la entrada a Pola de Siero, el principio de la zona urbana de Canero hasta Villapedre, la entrada a esta localidad y la salida de El Espín, y el final de la zona urbana de El Espín y el inicio de la variante de Tapia de Casariego.

Por su parte, el tramo de la carretera N-340 entre las localidades de Siscar (Murcia) y de Albatela (Alicante) aparece como el más peligroso de la red viaria española por tercera vez consecutiva.

Por el contrario Madrid, Extremadura y Cantabria son las comunidades con las carreteras menos peligrosas.

El perfil de las carreteras consideradas como las más peligrosas son las convencionales de calzada única, con intersecciones al mismo nivel y que soportan un tráfico inferior a los 10.000 vehículos al día.

En estas carreteras se producen, principalmente, accidentes con víctimas originadas por salidas de vía.