Euro
Monedas y billetes de euro. EUROPA PRESS

El crecimiento de la zona euro está cobrando un mayor ímpetu, en línea con la mayoría de economías desarrolladas, pero la inflación todavía no cumple con las expectativas, algo que el Banco Central Europeo (BCE) atribuye a que los salarios aún no han subido lo suficiente.

"En diciembre, la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, ha sido decepcionante: bajó al 0,9% porque los salarios todavía no están subiendo lo suficiente", señala el vicepresidente del BCE, Vítor Constancio, en una entrevista con el diario 'La Repubblica'.

La inflación es débil y lo seguirá siendo por un tiempo en todos los países desarrolladosConstancio reconoce que, si bien históricamente los banqueros centrales se han enfrentado a presiones inflacionistas, actualmente se trata de un entorno es diferente, que tiene que ver con muchos factores estructurales, así como también con el llamado estancamiento secular.

En este sentido, el banquero portugués señala el papel desempeñado por la debilidad salarial, además de por otros factores como la tecnología, aunque reconoce que nadie sabe precisamente la escala del impacto tecnológico sobre la evolución de la inflación.

"Ajuste gradual" de la política monetaria

De este modo, el vicepresidente del BCE confía en que, a pesar de que siempre existen riesgos, un fuerte repunte de los precios no será un problema para la zona euro durante algún tiempo. "La inflación es débil y lo seguirá siendo por un tiempo en todos los países desarrollados", añadió.

Constancio considera, por otro lado, que cualquier cambio en la política monetario deberá llevarse a cabo de manera gradual para no ahogar el crecimiento prematuramente en ausencia de riesgos inflacionistas. Y explica que la reducción de las compras mensuales del BCE representa la adaptación de la política monetaria al nuevo contexto económico.

"Esto no significa que la política monetaria no vaya a seguir siendo acomodaticia durante un largo periodo de tiempo. No vemos riesgos de inflación. No deberíamos ahogar el crecimiento demasiado pronto", añadió el vicepresidente del BCE, que abandonará el cargo el próximo mes de mayo.

En cuanto al ajuste de las directrices del BCE sobre política monetaria, Constancio apunta que la institución considera necesario "un ajuste gradual" de todos sus elementos si la economía sigue creciendo y la inflación se mueve hacia el objetivo del banco central, aunque subraya que "esto no significa que los cambios serán inmediatos".

Por otro lado, se ha mostrado partidario de mantener la actual estructura del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEdE), señalando que no ha escuchado argumentos convincentes sobre su transformación en un Fondo Monetario Europeo. "Tiene sus tareas y las realiza bien", afirma Constancio, destacando el papel desempeñado por la Comisión Europea en el control presupuestario de los gobiernos y asumiendo la responsabilidad de los ajustes. "No veo ninguna razón para ajustar el marco institucional y crear un nuevo organismo, reduciendo así el rol de la Comisión Europea", apostilla.