Visita del papa Francisco a Chile
El papa Francisco, durante un encuentro con autoridades y representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático, en el Palacio de La Moneda, en Santiago de Chile. ELVIS GONZÁLEZ / EFE

En sus primeras palabras en Chile, el papa Francisco quiso este martes pedir perdón y dijo sentir "dolor y vergüenza" por "los daños irreparables" causados a los niños víctimas de abusos sexuales por parte del clero chileno.

En los días previos a la visita se había reavivado la polémica de los casos de pederastia en la Iglesia, que afectan a unos 80 religiosos chilenos, y desde diferentes sectores se había pedido un gesto del pontífice argentino con las víctimas de los abusos.

Francisco aprovechó su primer discurso ante las autoridades en la sede del Ejecutivo, la Casa de la Moneda, para manifestar el dolor y la vergüenza que siente ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia.

"Me quiero unir a mis hermanos en el episcopado, ya que es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir", dijo Francisco, aunque no citó la palabra abusos.

"Palabras vacías"

Mientras, muchos en Chile siguen pidiendo la destitución del obispo chileno de Osorno, Juan Barros, nombrado por el papa argentino, por su vinculación con el encubrimiento de abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima.

La presencia del cuestionado obispo en la misa celebrada por el papa Francisco este martes ante 400.000 personas, en en el parque O'Higgins de Santiago, ha desatado la polémica en círculos políticos y religiosos que cuestionan el perdón solicitado por el pontífice a las víctimas de abusos sexuales.

Entre las críticas destacan las del periodista Juan Carlos Cruz, quien desde hace años viene denunciando los abusos cometidos en su parroquia de Santiago por Fernando Karadima, hoy apartado del sacerdocio. "Basta de perdones y más acciones. Los obispos encubridores ahí siguen. Palabras vacías. Dolor y vergüenza es lo que sienten las víctimas", declaró Cruz.

El perdón del papa generó también reacciones positivas, como las del presidente electo, Sebastián Piñera, quien calificó de "valientes" las declaraciones del pontífice. "Todos podemos cometer errores, lo importante es saber reconocerlos, arrepentirse y enmendar el rumbo. Ése es el mensaje que el papa nos ha dejado", agregó.

"Se han dicho muchas mentiras respecto de lo mío", respondió por su parte el obispo Barros a los periodistas que le abordaron cuando abandonaba el recinto donde se celebró la multitudinaria misa. "Mucha gente reza por mí y me manda mucho cariño", aseguró.

Encuentro con las víctimas

Después del almuerzo, el papa Francisco mantuvo un encuentro con víctimas de estos abusos sexuales en la nunciatura de Santiago de Chile, informó el portavoz vaticano, Greg Burke. El encuentro fue con un pequeño grupo de víctimas y tuvo lugar en forma privada, sin que hubiera otras personas presentes.

"Solo el papa y ellos y de este modo han podido contar sus sufrimientos, que les ha escuchado y orado con ellos", explicó el portavoz, que agregó que estuvieron más de media hora reunidos. Burke no quiso dar más detalles del grupo por la privacidad de estas personas, ni reveló a qué casos se referían sus historias.

La llegada de Francisco ha reavivado el escándalo de los curas pederastas y la organización Bishop Accountability publicó esta semana un listado con 80 sacerdotes, clérigos y una monja acusados de abusos sexuales en contra de menores de edad en el país suramericano.

Según datos ofrecidos por la encuesta regional Latinobarómetro, Chile es el país de Latinoamérica que menos confianza tiene en la Iglesia Católica, con un 36%, muy por debajo de la media de la región, que es del 65%.