Cuando el frío aprieta los catarros aparecen y en una región como Castilla y León, con una población muy mayor, los hospitales se llenan.

Sin embargo, esta lógica explicación seguro que no convence a los pacientes que, como ayer, tuvieron que esperar hasta 12 horas para poder ser ingresados en una habitación del Clínico.

Es el caso de un hombre de 72 años, que llegó ayer a urgencias a las 6,49 de la mañana y que no subió a su habitación hasta las 18.30 horas.

Es el caso de un hombre de 72 años, que llegó ayer a urgencias a las 6,49 de la mañana y que no subió a su habitación hasta las 18.30 horas.
«A las 10.30 ya le habían hecho todas las pruebas y el médico dijo que en media hora le llevarían a planta», explica la mujer, que prefiere no revelar su nombre.

Sin embargo, la situación se alargó porque todas las camas estaban ocupadas. «Y cuando por fin nos pasaron a la habitación nos dijeron que se había quedado libre a las 15 horas», comenta indignada.

La explicación la dan desde el sindicato UGT: «Además de que no hay camas, es necesario que se amplíe la plantilla para, entre otras cosas, poder agilizar el proceso de preparación de las habitaciones».

El caso de este hombre, que requería oxigeno, no fue el único, ya que al menos otras dos personas compartieron con él una sala de espera habilitada para camillas. Entraron en urgencias algo más tarde por la mañana, pero a las 19 horas aún esperaban el traslado a su habitación.

Lo de poner tres camas en una habitación en el Río Hortega es algo que sucede repetidas veces y ya no es sólo durante el invierno como pasaba antes»

El familiar de otro paciente también comentó a 20 minutos que su padre llevaba cuatro horas esperando, aunque en este caso no le dio más importancia. «Nos han atendido rápido y bien. Si no hay habitación que se le va a hacer», indicó.

En el Río Hortega, igual

Los problemas de ayer y del lunes en el Clínico, donde hubo más ingresos de lo normal, también se han dado en la residencia, aunque en este caso la situación no es ocasional.

«Lo de poner tres camas en una habitación en el Río Hortega es algo que sucede repetidas veces y ya no es sólo durante el invierno como pasaba antes», explica la responsable del sindicato de Auxiliares de Enfermería en Valladolid, Maite Fernández. «Y con los trabajadores que son no dan abasto», subraya.

Otras fuentes sindicales también explicaron que en estas épocas del año se programan más operaciones para reducir las listas de espera, aunque Sanidad lo negó.

«Podían haber hasta pintado la habitación»

"A mi marido le han mirado y atendido muy bien, pero estar 12 horas en una sala de espera en urgencias con otras personas no es lo mejor para alguien que está mal".

Es que entre las camillas y las sillas que hay casi no se podía pasar ni para ir al servicio. Encima te dicen que no hay habitación y al subir te enteras que lleva tres horas vacía. Les había dado tiempo a limpiarla y hasta a pintarla. Creo que al menos es para enfadarse».