Un día después de que Elviña se viese rodeado de agua al romperse una de las tuberías principales de la ciudad, el barrio se despertó ayer con problemas en los grifos.

Cerca de medio millar de vecinos (calles Salvador Merino y Álvaro Cunqueiro) estuvieron sin suministro todo el día, y varios centenares sufrieron episodios de agua turbia y falta de presión, en barrios como el Ventorrillo y Os Mallos.

Restricciones

La situación estratégica de la tubería (una de las vías más importantes de la ciudad), obligó ayer a reducir en un 50% la entrada de líquido en la ciudad. Esta circunstancia llevó ayer a los técnicos de Emalcsa a pedir «prudencia» en el consumo, ya que el agotamiento de reservas podría provocar cortes todavía mayores.

Una vez que concluyan los trabajos de reparación (en principio, según la empresa, hoy debería estar solucionado), es probable que algunas casas padezcan las consecuencias de la rotura a lo largo de la mañana. Más de 30 operarios trabajaron ayer en Elviña para intentar que la red volviese a funcionar con normalidad, en un día para el análisis del incidente: el lunes se perdieron más de 800 metros cúbicos de agua con el reventón, aproximadamente el consumo de 30 viviendas en tres meses.

Al margen de las reparaciones, Emalcsa aseguró ayer que atenderá «convenientemente todos los daños derivados de la rotura», que también ocasionó un corte de luz al afectar a un transformador de la zona. Mientras tanto, los técnicos continúan con la investigación de las posibles causas del reventón, aunque el frío extremo de estos días cobra fuerza como explicación más probable de la fuga.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE A CORUÑA