Según una nota de prensa del Ayuntamiento de Gijón, fue la rápida intervención de los agentes la que evitó la huida. Este fue detenido por un supuesto delito contra la seguridad vial, al observarse que se encontraba gravemente afectado por la ingesta de alcohol.

En las pruebas posteriores, se comprobó que el detenido triplicaba el máximo permitido de alcohol en aire espirado. Además, en el vehículo, viajaban como ocupantes tres personas, sobre una de las cuales figuraba una orden de averiguación de domicilio.

Asimismo, a la misma hora, en la calle Cataluña, fue detenido,

R.B.G., de 45 años de edad y vecino de Noreña, por otro delito contra la seguridad vial. En este caso, el conductor era sorprendido realizando una conducción "totalmente anómala", motivo por el que se detuvo el vehículo, pudiendo observar al conductor con evidentes síntomas de embriaguez. E incluso le resultaba difícil incluso mantenerse de pie. En las pruebas de detección por aire espirado, casi cuadriplicaba la tasa máxima permitida.

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