Los secretarios generales de CC.OO. Y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez
Los secretarios generales de CC.OO. Y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez EUROPA PRESS

A diez días de la reunión que los dos sindicatos mayoritarios mantendrán con la patronal para abordar un acuerdo marco de revalorización salarial, las posturas de UGT y CC OO parecen estar distantes. Mientras los primeros abogan por aparcar las horquillas de subidas y lanzar un órdago por un "salario mínimo en convenio de 1.000 euros"... los segundos prefieren no hablar de cifras concretas.

No vamos a reproducir viejas propuestas, es hora de cambiar el paso"Compartimos que sería bueno ese salario mínimo, no nos desagrada, pero van a hacer falta más piezas y propuesta más global", ha explicado este martes Unai Sordo, secretario general de CC OO, durante la presentación de las prioridades y propuestas de su sindicato para este año. "No vamos a reproducir viejas propuestas, es hora de cambiar el paso".

Los dos sindicatos se reunirán el próximo 23 de enero para conjuntar la propuesta que llevarán a la mesa de negociación con CEOE y Cepyme. La de CC OO, de momento, parece ir por otros derroteros. "No va a ser una cifra cerrada", dice Sordo. Combinará tres aspectos: la evolución de la inflación, las previsiones de productividad en cada sector y una subida porcentual mayor para los salarios más bajos.

"En términos generales estaríamos hablando de una subida salarial superior al 3%", dice Sordo. Una cifra que el líder sindical prefiere no subrayar como línea roja ni la que se lleve a la negociación de cada convenio. "No es una propuesta única, hay sectores en los que la productividad creció el 4% y en otros menos, y no es igual negociar subidas salariales para la construcción en Guadalajara que para el textil en Barcelona".

"No nos da miedo abordar el debate de la productividad"

Escuchar la palabra "productividad" es una novedad en el discurso sindical. El año pasado, antes de que los agentes sociales rompieran negociaciones, la patronal había propuesta una horquilla de subida salarial del 1,5% al 2%, con un alza variable de medio punto en función de la productividad de cada sector. Los sindicatos, se había limitado a establecer un rango del 1,8% al 3% con una cláusulas de garantía salarial si la inflación fuera superior.

"No nos da miedo abordar el debate de la productividad", dice ahora Sordo. Su sindicato calcula que la economía ha recuperado 2,3 puntos de productividad en la recuperación económica —incluso más en ciertos sectores y empresas— y considera que "algunos se están apropiando" del excedente que genera esta mejora.

Con independencia de la propuesta común sindical, la CEOE debatirá este miércoles la oferta que llevarán a la mesa de negociación. Fuentes sindicales consideran "complicado" que acepte esos 1.000 euros mínimos en convenio que exige UGT, pero Sordo considera la patronal no debería ser "demasiado refractaria" a elevar en mayor medida los salarios más bajos porque "su presidente ya habló de que tuviesen mayor recorrido".

Anuncia un "tensionamiento" en la negociación colectiva

La propuesta de CC OO es la base de su estrategia para este año que se basará, dice Sordo, en tres áreas: una recuperación de salarios como "elemento central"; una lucha "descarnada" contra la precariedad laboral en general y la temporalidad en particular; y el cierre de la brecha de desigualdad, particularizando en la de género.

Los salarios reales han sido distintos a lo que se pactó en los convenios "Hay que ir a un proceso de tensionamiento en la negociación colectiva y vamos a empezar con el acuerdo marco de subida salarial", dice Sordo sobre la primera reunión que mantendrán con las patronales el 25 de enero. Una mesa en la que reducir la desigualdad salarial será una de las claves.

El líder del sindicato cita datos del INE para recordar que los salarios han caído un 7,6% a lo largo de la crisis y que los salarios más bajos son los que están sufriendo el grueso del ajuste. "Un 22% de caída para el primer decil de los más bajos y un 13,7% para el segundo decil", argumenta.

Los sueldos en convenio crecieron el año pasado un 1,43%, por encima del cierre de la inflación. Algo que no le acaba de convencer a Sordo. "El problema es que los salarios reales han sido distintos a lo que se pactó en convenio porque las empresas tienen la capacidad de cambiar lo acordado por causas económicas". Un supuesto que se permite desde la introducción de la reforma laboral. "Por eso hay que reforzar la presencia de los sindicatos en las empresas, para que lo que haya ganado en la negociación de los comveniors, no se pierda a causa de aquella reforma laboral.