Violencia en Irak
Soldados iraquíes en el lugar de la explosión de un coche bomba en la ciudad iraquí de Baquba. Ali Mohammed / EFE

Hace unos meses, cualquier día podía deparar una gran cantidad de víctimas en Irak. La situación está más calmada pero la sangre sigue derramándose. Varios atentados y una matanza han dejado este lunes una treintena de muertos.

Un avión de reconocimiento no tripulado se ha estrellado en la provincia de Diyala
La ciudad de
Baquba, capital de la provincia de Diyala al noreste de Irak, ha sido el escenario de un doble atentado suicida en el que han muerto al menos 18 personas y han resultado heridas casi 40. En esta misma provincia, cerca de Miqdadiya, se ha producido también el accidente de un avión de reconocimiento no tripulado de EE UU.

En la capital, Bagdad, también han sido dos los sucesos con víctimas mortales. Un coche bomba y un tiroteo han dejado un balance de cinco muertos y doce heridos. Además, otras dos personas murieron en el ataque a un convoy de la Comisión de erradicación del Partido Baaz.

El Kurdistán, un hervidero

La crónica negra de este día se completa con la matanza de siete miembros de una familia de yazidíes, una secta con cuatro mil años de historia, en una pequeña aldea cercana a Sinyar, en la norteña provincia de Nínive. Su muerte se vincula con su pertenencia al Partido Democrático del Kurdistán (PDK). Tres de los atacantes también resultaron muertos por la intervención de las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, unos mil soldados turcos han mantenido combates a lo largo de la mañana contra milicianos del PKK, según una fuente cercana al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Los enfrentamientos se produjeron en las localidades de Shamzinan y Sidakan en la provincia del Kurdistán iraquí de Erbil.