Acusados robar a un hombre en Reinosa
Acusados robar a un hombre en Reinosa EP

Los dos acusados de amenazar, retener y robar a un hombre de 65 años en su casa de Reinosa han negado este martes los hechos, en el juicio celebrado contra ellos en la Audiencia Provincial de Cantabria, donde han admitido que fueron al domicilio de la víctima, pero a pedirle bebida, pues estaban celebrando el cumpleaños de uno de ellos y se les había acabado.

Al no tener nada en la vivienda, le pidieron que les prestara dinero, y como tampoco tenía en efectivo, le acompañaron a dos cajeros porque el perjudicado les había comentado que quizás tuviera algo en la cuenta, aunque no sacaron en ninguno de los dos pese a que lo intentaron. De regreso en el piso, uno de los procesados le pidió prestada un hacha porque la necesitaba para "una estufa de leña" que tenía.

Así lo han manifestado ambos en la sesión, celebrada en la Sección Tercera de la AP y que ha sido suspendido hasta el próximo martes 23 de enero a las diez de la mañana, cuando se ha citado a un testigo de lo ocurrido que no ha comparecido hoy, pese a haber sido notificado personalmente.

Se trata de un hombre que estaba en la vivienda en el momento de los hechos, y cuyo testimonio es importante para las partes -fiscal y defensas- al haber fallecido, el pasado mes de octubre, la víctima, que cuando sucedió todo -en mayo de 2015- tenía 65 años de edad.

LOS ACUSADOS NIEGAN LOS HECHOS

A preguntas formuladas en la vista oral, los dos implicados en el presunto robo -primos entre sí y de etnia gitana, para cada uno de los cuales el Ministerio Público pide seis años de cárcel y que se han declarado no culpables al inicio de la sesión- han explicado que en la madrugada del día 19 fueron a casa del perjudicado, al que conocían del barrio y con quien uno de ellos mantenía una relación de "amistad", en tanto que el otro le conocía "de vista".

Según han afirmado, acudieron a su domicilio porque estaban celebrando el cumpleaños de uno de los acusados -que entonces tenía 18 años- y se habían quedado sin bebida, y este hombre -han apuntado- solía tener vino en casa. Sin embargo, no tenía, por lo que le preguntaron si les podía "prestar" dinero, "20 euros", ha concretado uno de ellos.

Y como tampoco tenía efectivo en casa aunque "posiblemente" sí tuviera "algo" en la cuenta, les invitó -de acuerdo con la versión de ambos- a ir a una sucursal a comprobarlo. "No lo sé. Vamos a mirar", ha expresado uno reproduciendo el comentario que supuestamente hizo el perjudicado, para añadir que fueron con él a "acompañarle".

Los dos primos han indicado que una vez en el primer cajero accedió a su interior el dueño de la cuenta, pero "como no veía bien" y "no acertaba" a sacar el dinero con la cartilla, entraron a ayudarle, sin lograr extraer cantidad alguna, tal vez -han apuntado- porque no tenía saldo o porque estaba "mal" la máquina. Así las cosas, fueron a otro, aunque tampoco pudieron realizar ninguna extracción.

Después, han aseverado que acompañaron al hombre a casa, y estuvieron "un par de minutos" con él. Uno de ellos le pidió antes de irse que le prestara un hacha, que le "hacía falta" porque tenía "una estufa de leña". De la vivienda, han reconocido, se llevaron también una cajetilla de tabaco, pero han puntualizado que fue porque le pidieron cigarros y él les dijo que la cogieran, que era además de "una prima" de ellos.

"ESTABA TODO EL DÍA BORRACHO Y ERA UN CASCARRABIAS"

Los dos han coincidido además en que en la vivienda había otro señor -el testigo citado que no ha comparecido y que tendrá que personarse el próximo martes- al que no se dirigieron y con el que no hablaron nada. Tan solo uno de los acusados ha comentado que le vio "raro" y que en un momento dado, cuando estaban en el salón, le espetó: "quítate de (delante de) la tele", tras lo cual se fue a la cocina. "Igual estaba algo bebido", ha reflexionado al respecto.

De la víctima han señalado que le vieron "bien" y "tranquilo" esa noche, en la que les habló, como "siempre", de sus "problemas"· Uno de ellos ha añadido que "era alcohólico". "Estaba todo el día borracho", ha remachado. "Era muy depresivo" y estaba "siempre alterado", ha manifestado el otro, para quien el hombre "era un cascarrabias".

En el juicio también han declarado los agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil que intervinieron en los hechos. Los primeros han indicado que recibieron una llamada de un hombre -el testigo citado y que no se ha personado- requiriendo su presencia en la vivienda de la víctima porque había un "altercado", que no especificó.

A su llegada al lugar, como no vieron a nadie en el exterior ni obtuvieron respuesta al devolver la llamada, entraron al portal, y vieron que bajaban por las escaleras dos personas, una de ellas portando un hacha que le quitaron, para "evitar" posibles problemas. Un de los dos efectivos que acudieron a la zona ha indicado que estaban "de fiesta" y "un poco ebrios". También les identificaron, aunque "son conocidos" del pueblo.

Por parte de la Benemérita han prestado declaración en el juicio la agente que recibió, esa misma madrugada, la denuncia del perjudicado, que estaba "bien", aunque "nervioso" y "con miedo".

El otro miembro del Instituto Armado se encargó de la inspección ocular del piso, que estaba en "muy mal estado", "desastroso" incluso, con puertas y azulejos rotos, aunque no sabía si los daños eran de ese mismo día o anteriores a los hechos, pese a que el dueño dijo que los habían causado los dos denunciados.

En el juicio se han leído las declaraciones que en su día hizo la víctima al denunciar lo ocurrido y en junio ante el Juzgado de Reinosa, en las que hablaba de que le amenazaron de muerte si no abría la puerta de su casa o si al día siguiente no les daba 100 euros, después de no poder sacar dinero de los cajeros a los que le habían llevado "con un cuchillo".

También refirió que le habían propinado golpes ("puñetazos" y "tortas", detalló, y el informe pericial recoge la existencia "policontusiones", en base al informe de urgencias del hospital de Sierrallana al que acudió). Asimismo, dijo que le habían tirado "café por encima y que le habían robado joyas -como dos pulseras de oro- y causado daños en muebles y vivienda.

Después, en la sesión se han reproducido grabaciones de las cámaras de seguridad en los dos cajeros a los que acudieron el perjudicado y los dos acusados, en las que se los ve acceder a su interior y tratar de sacar dinero.

La vista se ha suspendido hasta el próximo martes, con la declaración del testigo que estaba en la vivienda, y para que la partes modifiquen -o eleven a definitivas- sus conclusiones, y los acusados ejerzan su derecho a la última palabra.

En su escrito inicial, la Fiscalía considera los hechos un delito de detención ilegal, otro de robo con violencia y una falta de lesiones, por lo que pide una pena para cada uno de los dos acusados de seis años de prisión y siete de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima.

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