La mitad de las personas que viven en Catalunya por debajo del umbral de la pobreza dejarían de estarlo si la Generalitat destinase el 1% de sus presupuestos generales (entre 10 y 12 millones anuales) a la causa, según ha explicó el responsable del departamento de programas de Cáritas Diocesana de Barcelona, Josep María Bastus.

En Catalunya se calcula que hay una tasa de pobreza del 20%, porcentaje que equivale a 200.000 personas, y la mitad de ellas son "personas mayores con pensiones insuficientes", según comentó Bastus durante la presentación del estudio Vidas rotas. Pobreza y salud precaria: una visión desde Cáritas.

En este sentido, el director de Cáritas Diocesana de Barcelona, Jordi Roglà, comentó: "No puede ser que el propio sistema dé pensiones por debajo del umbral de la pobreza", y apuntó a un "pacto de Estado de todos los partidos políticos para erradicar la pobreza extrema".

El umbral de la pobreza si sitúa en 531,9 euros al mes, aunque Bastus aseguró que la pensión mínima en Catalunya está en los 402 euros, 312 de los cuales son de pensión mínima contributiva y 91 son un complemento atorgado por la Generalitat.

Bastus aseguró que han transmitido su propuesta de destinar el 1% de los presupuestos del Gobierno catalán a acabar con la pobreza extrema al Parlament de Catalunya, aunque admitió que su idea "topa" con la Ley de Seguridad Social, con el fin de evitar las desigualdades entre Comunidades Autónomas, impide que las aportaciones de los gobiernos de las Comunidades Autónomas sobrepasen el 25% de las ayudas que destina el Estado.

Sólo 3.500 personas pidieron la ayuda al alquiler

En ocasiones, la falta de información y las dificultades de contactar con las personas pobres, porque no les llega el correo o no saben leer, entre otros motivos, impiden que se adhieran a la concesión de ayudas oficiales, tal como indicó Bastus. Por ejemplo, de las 20.000 personas que se estima que podrían haber pedido la ayuda al alquiler que concede el Ministerio de Vivienda --350 euros anuales--, "sólo lo pidieron 3.500 personas", dijo Bastus.