Sharon Stone
Solo un 0,5% de la población tiene un coeficiente intelectual superior a 140 puntos, un porcentaje en el que entraría Sharon Stone con su 142. EFE

Sharon Stone tenía "un 5% de posibilidades de vivir" cuando sufrió una hemorragia cerebral. Así se ha sincerado la eterna protagonista de Instinto básico en una entrevista, en la que ha confesado haber tenido que aprender "todo" cuando su vida fue "aniquilada" como resultado de la ruptura de un vaso sanguíneo en 2001. 

"Nadie está interesado en una persona rota. Me sentía sola", cuenta en una de sus declaraciones más sinceras. La intérprete cuenta que aquel episodio afectó a su habla, su audición... Se vio obligada a aprender a caminar, escribir y leer de nuevo. 

Después de aquello, trató de volver al trabajo, pero se sentía muy frágil y por eso no quiso decirle al mundo entero por lo que estaba pasando. "No es un entorno indulgente precisamente". Y es que, según cuenta, la industria no perdona la debilidad en sus estrellas.

"Sé que a algunos les puede parecer peculiar que hable ahora de esto después de tantos años, cuando en su momento opté por no decir nada a nadie. Pero este entorno no suele perdonar este tipo de cosas. Ahora me siento afortunada y estoy agradecida de poder contarlo porque las posibilidades de hacerlo eran muy escasas", añade.

Recuperándose, reconstruyendo su vida después de su segundo divorcio y disfrutando de la maternidad es donde ha estado Sharon Stone estos años. Ahora, trata de retomar su carrera y lo hará próximamente en HBO bajo las órdenes del oscarizado Steven Soderbergh.

Su regreso coincide con el tambaleo de Hollywood por las acusaciones de acoso sexual, un asunto sobre el que pasa de puntillas. "He visto de todo, pero ahora desde la distancia creo que está empezando a reconocer los dones que tenemos las mujeres. Parece que ya no tenemos que comportarnos como lo hacen los hombres para ganarnos el respeto de nuestros iguales o para que se aprecie nuestro poder y valor como personas".