Mercado de la Boqueria de Barcelona
El mercado de la Boqueria de Barcelona. EUROPA PRESS

A pesar de las múltiples medidas que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Barcelona para poner límite al turismo en la Boqueria y recuperarla para los vecinos, y pese a que una parte de la ciudadanía lamenta que los puestos pierden su encanto porque se orientan cada vez más a los extranjeros, el grueso de los vendedores del mercado defienden que los turistas les benefician.

Así lo asegura el presidente de la Asociación de Comerciantes, Salvador Capdevila, que apunta que es cierto que los clientes barceloneses cada vez son menos, pero no lo atribuye a que la presencia de numerosos visitantes de otros países los ahuyente, sino a que "la sociedad está cambiando". "¿Cuanta gente cocina en su casa?", se pregunta, y afirma que el mercado "se mantiene, en parte, gracias al turismo".

Señala, además, que este incluso ha supuesto un incremento de ventas "en algunos sectores, como el de la charcutería", que ofrece alimentos que se adecuan a las necesidades del viajero, pues no requieren pasar por los fogones y se pueden consumir fácilmente en cualquier lugar.

Para atraer a los vecinos de Barcelona, explica Capdevila, los comerciantes están "estudiando ampliar su oferta de producto cocinado", medida que también favorecería a los clientes extranjeros. "Tenemos que cambiar con la sociedad y ofrecer facilidad además de calidad", dice el presidente de la Asociación de Comerciantes.

Los vendedores estudian ampliar la oferta de producto cocinadoLas acciones del gobierno municipal, sin embargo, van dirigidas a hacer menos atractivos los productos elaborados, con el fin de disuadir a los turistas. Por un lado, el Consistorio no permite su consumo en el mismo mercado y el uso de los puestos como espacios de degustación, y por el otro, obliga a venderlos envasados o envueltos y precintados. Y no solo eso. También está previsto fijar un porcentaje mínimo de producto fresco en cada negocio. A estas medidas se suma la prohibición de la entrada a grupos organizados de 15 o más personas a determinadas horas.

Aunque Capdevila es partidario del turismo en el mercado, no se muestra contrario a las decisiones municipales, pues considera que "evitan la masificación". Por ello defiende también que el Ayuntamiento esté aprovechando el cierre de puestos para ampliar pasillos –en diciembre se derribó una isla de 18 tiendas–. Reclama, sin embargo, "más campañas municipales" para promover las ventas.

A domicilio

Los mercados que  ofrecen un servicio de reparto a domicilio ya son 16: Carmel, Clot, Concepció, L’Estrella, Horta, Llibertat, La Mercè, el Ninot, Sagrada Família, Sant Antoni, Santa Caterina, Sants Sarrià, Vall d’Hebron Lesseps, Sant Gervasi y Felip II. No es el caso de la Boqueria.

Las opiniones de los clientes

Roser Alonso, jubilada, 74 años

"Cuando es un día de mucho trabajo y vienen todos los turistas de golpe suelen molestar. Se tendría que enfocar algo más a la gente local. A veces acabo optando por el supermercado en lugar de por el mercado debido al agobio que me produce venir aquí".

Alfonso Belmonte, jubilado, 67 años

"Se han cargado este mercado. Actualmente está más preparado para el turismo que para el consumidor local. Pese a ello, yo vengo de todas maneras. Soy completamente fiel a la Boqueria. Me doy el paseo y voy circulando".

Héloise Jean, estudiante y turista, 20 años

"Se nota que el mercado está adaptado a los turistas. Hay demasiada gente y es difícil de circular pero veo el sitio muy auténtico. No se podría encontrar un mercado como este en otro país, sobre todo por los productos. Es un sitio encantador y bastante barato".

Christian Liret, profesor y turista, 32 años

"Tenemos dificultad a la hora de comunicarnos con los vendedores. El idioma es una barrera. La Boqueria está adaptada al turista pero falta un poco de autenticidad, sobre todo en este barrio de La Rambla. Aún así, es un mercado precioso".   

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