La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, junto a Pedro Sánchez, secretario general del partido, este lunes en Ferraz.
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, junto a Pedro Sánchez, secretario general del partido, este lunes en Ferraz. PSOE

Con guante de seda, sin pronunciar una palabra más alta que la otra ni entrar en el cuerpo a cuerpo con Pablo Iglesias, pero con un propósito claro: aglutinar el voto de izquierdas en torno al PSOE y arrebatárselo a Unidos Podemos. Esta es la hoja de ruta del secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, que este lunes aseguró que su partido tiene una "oportunidad de oro" para ganar a la "derecha bicéfala", que retrató dividida entre PP y Cs.

Sánchez, que compareció en una rueda de prensa en Ferraz tras la reunión de la permanente de la Ejecutiva del PSOE, insistió en que "es importante que la ciudadanía progresista y de izquierdas tenga claro que la única opción para ganar a la derecha bicéfala es el PSOE" y, preguntado por los sondeos que reflejan un importante ascenso de Cs, replicó que "España, sociológicamente, no es de derechas".

El líder socialista afirmó no sentirse "concernido" por la "evidente guerra fría" de las "formaciones conservadoras", que pugnan por la "hegemonía de la derecha", ya que el PSOE no pretende representar "al centro-derecha ni a la derecha, sino a la izquierda y al centro-izquierda". Además, pronosticó que en las próximas generales la ciudadanía apostará por un cambio de "izquierdas" y no de "derechas", pues esta última receta ya la está "sufriendo", a su juicio, debido a la alianza entre PP y Cs.

Priorizar la agenda social

En todo caso, para lograr unos buenos resultados  para el PSOE, Sánchez consideró que "la clave" es que "se impongan" las materias que "afectan al corazón de la clase media y trabajadora". Entre ellas, citó cuestiones como la precariedad laboral, la Educación, la Sanidad o las pensiones: "Queremos apelar a la movilización de los trabajadores y la clase media para recuperar lo que se está desmantelando".

Como parte de esa estrategia para seducir a los votantes progresistas, la dirección del PSOE aprobó este lunes un plan de choque con medidas contra la precariedad laboral, entre las que se incluyen apuestas como fortalecer la negociación colectiva, penalizar a las empresas que abusen de la contratación temporal, hacer obligatorio el registro de horarios para acabar con las horas extra no pagadas y reforzar la inspección de trabajo.

Tal como anunció la semana pasada, Sánchez pretende elaborar diez "acuerdos de país" en colaboración con agentes sociales de aquí a mayo, para llevarlos al Congreso a partir de junio. En la reunión de este lunes, encargó cada uno de esos pactos a un miembro de la Ejecutiva.

Pese al tono preelectoral de su intervención, dejó claro que queda mucho para las elecciones: "La política es una maratón y me gusta correr matarones", apuntó Sánchez, quien no contempla encabezar una moción de censura ni pedir un adelanto electoral y dijo no tener "muchas esperanzas" de que Cs deje de sostener al PP.

Sánchez busca encandilar a los votantes de izquierdas con propuestas y no entrará "en ninguna disputa con Unidos Podemos", según dijo, ya que se siente próximo a sus votantes. Su problema con el grupo morado, explicó, es la "estrategia de sus dirigentes". Una vez más, reprochó a Pablo Iglesias que votase en contra de su investidura a comienzos de 2016 y que no defienda la unidad territorial. "Me pregunto si es ser de izquierdas no defender la soberanía nacional atacada por el secesionismo", zanjó.

El 155 acaba cuando haya Govern

En cuanto a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, preguntado por las palabras del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que apuntó que "seguirá en vigor si el nuevo presidente no toma posesión", Sánchez consideró que el acuerdo del Senado está "negro sobre blanco" y que, cuando se constituya un nuevo Govern, "dejará de estar en vigor".

Sánchez rechazó los planes de sectores independentistas de una investidura telemática de Carles Puigdemont, y los socialistas apoyarán al Gobierno si recurre al TC. El secretario general apuntó que en Cataluña se tiene que "abrir una legislatura constitucional" que "no puede estar liderada por un presidente inconstitucional" e insistió en que "el president tiene que vivir en Cataluña". Sobre Puigdemont, agregó que "da más la impresión" de que Puigdemont tiene un "proyecto para sí mismo" y no "para Cataluña".