Artur Mas
El expresidente de la Generalitat y expresidente del PDeCAT, Artur Mas. EFE

El expresidente de la Generalitat y hasta hace unos días presidente del PDeCAT, Artur Mas, ha admitido este lunes que no esperaba una sentencia del caso Palau tan "dura" y ha recalcado que Convergència ya pagó, con su disolución en 2016, "un precio muy alto" por las irregularidades investigadas.

La Audiencia de Barcelona ha condenado a 4 años y cinco meses de cárcel al extesorero de CDC Daniel Osàcar y ha ordenado el decomiso de 6,6 millones de euros al partido por el cobro de comisiones ilegales de Ferrovial a cambio de la adjudicación de obra pública en la etapa de gobierno de Jordi Pujol.

En un comunicado, Mas ha calificado de "muy negativa" la sentencia, que será recurrida por CDC, y ha subrayado que "nunca se han demostrado irregularidades en la manera de adjudicar la obra pública", por lo que ha protestado: "¿Cómo puede ser que se acuse a Osàcar de tráfico de influencias, cuando resulta que no se ha investigado la adjudicación de obra pública a través del Palau de la Música?".

"No se nos ha llamado ni como testigos ni como acusados", ha subrayado Mas, que recientemente anunció su renuncia a presidir el PDeCAT

Critica que la sentencia lleue ocho años y medio después de que los Mossos d'Esquadra irrumpieran por primera vez en el Palau de la Música y añade que su contenido es "muy negativo" y que se recurrirá al Tribunal Supremo.

"Esta no es la sentencia definitiva. Veremos qué pasa en un tiempo cuando el Supremo se pronuncie definitivamente", ha recalcado Mas, que mantiene que Osàcar es una persona honorable a la que conoce desde hace tiempo.

Según ha dicho, el extesorero convergente no se ha puesto "nunca un solo euro en el bolsillo a nivel personal" por lo que defenderá su honorabilidad hasta el final.

CDC pagó "un precio muy alto"

También ha asegurado que CDC tomó la decisión de disolverse y desaparecer como partido, asumiendo así "un precio muy alto por estas irregularidades a diferencia de muchos otros".

"Cuántas responsabilidades políticas más puede haber cuando el propio partido ha desaparecido. En este juicio no había nadie más que Osàcar. No se nos ha llamado ni como testigos ni como acusados", ha subrayado Mas, que recientemente anunció su renuncia a presidir el PDeCAT.

No entiende que se acuse a Osàcar de tráfico de influencias cuando, a su juicio, no se ha investigado la adjudicación pública a través del Palau de la Música: "Si tú acusas a alguien de cobrar comisiones es porque crees que se han alterado los contratos de obra pública, y si no analizas estos contratos no lo puedes saber".

Para Mas, desde su conocimiento, nunca se han demostrado irregularidades en la adjudicación de obra pública, por lo que "no puede haber trato de favor", y ha asegurado que toda relación entre CDC y el Palau de la Música se construyó durante los años 90 cuando no estaban ni él ni Osàcar.

Desvincula a CDC del PDeCAT

Sobre una posible afectación de la sentencia al PDeCAT, ha afirmado que no perjudica económicamente a la formación porque "la desvinculación económica entre un partido y el otro es absoluta, ya que CDC existe solo como entidad jurídica, no como partido".

Así, ha defendido que, en caso de que haya alguna responsabilidad económica por parte del partido, "el patrimonio de CDC debe servir para devolver hasta el último céntimo de euro".

"Es lo que hice yo cuando fui consciente en 2009 que había unos convenios entre el Palau de la Música y la fundación de CDC. En ese momento ya se devolvió el dinero que se había cobrado a través de la fundación, que fueron unos 700.000 euros", ha añadido.

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