Caso Gescartera
Antonio Camacho Friaza, José María Ruiz de la Serna, Pilar García Reyna y Anibal Sardón. (EFE). EFE

El caso Gescartera ha quedado este martes visto para sentencia después de tres meses y cuarenta sesiones de juicio oral, en el que han declarado más de catorce imputados, un centenar de testigos y más de una decena de peritos para formar el veredicto final del tribunal, que no se conocerá hasta Semana Santa.

Camacho afirma que Gescartera era un "proyecto viable [...] hasta que la CNMV la intervino"

En su último turno de palabra, el principal acusado del caso, Antonio Camacho, para quien el fiscal pide once años de cárcel, ha indicado que hizo esfuerzos "hasta lo último" para reflotar Gescartera, porque era un "proyecto viable".

"Gescartera era totalmente viable desde el principio y lo fue hasta que la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) la intervino", ha explicado Camacho.

Asegura que tal era la viabilidad de Gescartera que si la hubiesen dejado "se habría convertido en uno de los grupos del sector financiero más importantes".

La Fundación Once era un "baluarte"

Camacho ha indicado que la entrada de la Fundación Once en la empresa era un "baluarte" para la empresa y para poder venderla y ha añadido que los compradores le pedían que continuara durante dos años en la empresa para fidelizar todos los puntos de venta.

Tras su intervención, la del número 2 de Gescartera, José María Ruiz de la Serna, y la de otros siete acusados, la presidenta del tribunal de la Audiencia Nacional, Carmen Paloma González, ha dejado visto para sentencia este caso, que afecta a más de 1.600 clientes y supone un agujero patrimonial de 50 millones de euros.