Cuadro 'Calle de Barcelona', de Rafael Barradas
Cuadro 'Calle de Barcelona', de Rafael Barradas. Podrá verse en el Museo Patio Herreriano de Valladolid hasta el 1 de abril. RAFAEL BARRADAS

Si hubo un movimiento artístico en el siglo XX que rompió de forma radical con la pintura tradicional y que a su vez sirvió como puente al resto de las vanguardias europeas ése es, sin duda, el cubismo. Desde Francia y en menos de una década artistas hoy universales como Picasso, Braque, Juan Gris, Delaunay y Apollinaire, cambiaron la concepción del arte para siempre.

Este recién estrenado 2018 cumple cien años la obra Calle de Barcelona, del autor uruguayo afincado en España Rafael Barradas, quien en su día sentó las bases del llamado vibracionismo, una derivación del cubismo. Un motivo más que suficiente para que el Museo Patio Herreriano de Valladolid haya decidido dar forma a un exposición en su honor, El cubismo y sus derivaciones, compuesta por algo más de medio centenar de obras de 32 grandes artistas españoles.

La muestra, que ocupa las salas 6 y 7 del museo, está integrada por obras seleccionadas de entre las que pertenecen a la Asociación Colección Arte Contemporáneo y la Colección Gas Natural Fenosa, que a su vez forman parte de los fondos del museo. Aparte de Barradas, podemos encontrar otros importantes autores para los que el cubismos constituye su principal referencia como Joaquín Torres García, Moreno Villa, Díaz Caneja, Vázquez Díaz y Julio González, entre otros.

Todos ellos dan fe de la voluntad renovadora y la búsqueda de nuevos códigos estéticos que movió a un grupo de artistas plásticos de los años 20 y 30 en España. De hecho, la irrupción de Barradas en España supuso la llegada 'oficial' del cubismo. Éste había conocido el futurismo en Italia y con su llegada a España y sus estancias en Barcelona y Madrid entre 1914 y 1915 sienta las bases del llamado vibracionismo, que ponen de manifiesto la dinámica de la vida moderna a la que los futuristas habían llamado "vibración universal".

A partir de 1920 surgió de nuevo interés por el Cubismo dentro de la Residencia de Estudiantes de Madrid y más concretamente por el cubismo de Juan Gris, éste hecho supuso una relectura del cubismo en las nuevas generaciones de artistas presentes en ésta exposición como por ejemplo Francisco Bores, Pancho Cossío, Manuel Ángeles Ortiz, Alfonso Olivares o Joaquín Peinado. Incluso la obra de Julio González de principios de los años 30 se puede considerar de fuerte herencia cubista.