Plenilunio
Una imagen del centro comercial Plenilunio. ARCHIVO

Un atraco espectacular. De película y perfectamente planificado. Eso fue lo que se vivió ayer por la noche en el centro comercial Plenilunio, en la confluencia de la A-2 (carretera de Barcelona) y la M-40. Hasta este centro, el segundo más grande de España, llegaron cuatro hombres que se desplazaban en motos de alta cilindrada y despojaron a los vigilantes de seguridad de 301.000 euros que en ese momento se disponían a introducir en un furgón blindado.

Los asaltantes, según un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, habían planeado y estudiado el golpe a la perfección. Así, esperaron a que los vigilantes sacaran hasta el furgón que estaba en la calle dos sacas llenas de dinero procedente del vaciado de la caja del Banco de Santander, situado dentro del establecimiento.

La Policía sospecha que uno de los atracadores podría ser español.

Entonces los ladrones encañonaron con una pistola y un arma recortada a los guardias de seguridad que custodiaban el furgón, les agredieron y se llevaron el dinero en las bolsas. Además, les robaron las armas reglamentarias. No hubo ni un solo disparo.

En el enfrentamiento, uno de los trabajadores, un español de 36 años, resultó herido con una brecha de seis puntos en la cabeza y tuvo que ser trasladado al hospital de La Concepción. El otro herido recibió fuertes golpes en la espalda y fue dado de alta en el lugar.

Los atracadores actuaron a cara descubierta y huyeron inmediatamente del centro comercial. La Policía sospecha que uno de los delincuentes podría ser español.

A pesar de la rapidez del atraco se vivieron escenas de nerviosismo en el centro comercial, ya que se encontraba repleto de personas haciendo sus compras navideñas.

El pasado domingo 9 de diciembre se produjo un atraco de similares características en un centro comercial. Una banda de aluniceros atracó una tienda de Ikea en Vallecas, justo cuando el centro se encontraba atiborrado de clientes.