La perrita Lola
La perrita Lola fue disparada al entrar por error en una empresa murciana.

BIO Carlos Hernán trabaja en la clínica veterinaria Floridablanca. Lleva más de 17 años cuidando y atendiendo animales.

¿Cómo encontró a Lola?

Estaba muy grave. La perra llegó con dificultades de movimiento y con un fuerte dolor abdominal. Su dueña la trajo pensando que tenía un corte porque la herida sangraba y no era normal. Le hicimos una radiografía y después una ecografía y vimos que en su interior había un perdigón.

¿La operaron de inmediato?

No pudimos porque estaba en estado de shock. Cuando se estabilizó la intervinimos durante tres horas y nos dimos cuenta de que el perdigón le había atravesado el intestino. Tenía cuatro orificios de salida.

¿Temieron por su vida?

Sí. Tuvieron que dispararle a menos de un palmo. Tuvimos que extirparle 30 cm de intestino. Si hubiera sido una persona, hubiera estado en cuidados intensivos con todo un equipo médico pendiente de ella.

Si hubiera sido una persona, hubiera estado en cuidados intensivos con todo un equipo médico pendiente de ella

¿Se pondrá bien?

Sí. Ha tenido suerte porque es joven, porque tiene una dueña que la quiere y la ha cuidado mucho y porque la bala no tocó vasos vitales.

¿Lo que le ha pasado le afectará psicológicamente?

Ha tenido una lesión muy grave. Creo que sí le quedarán secuelas y miedo en determinadas situaciones.

¿Qué sensación tuvo cuando llegó Lola con un perdigón en el abdomen?

Nos sentimos mal. En estos casos ves hasta dónde puede llegar la maldad humana. Lola es una perra pequeña, cariñosa y que no puede hacer daño a nadie. Sólo espero que algo así no se repita.